Estudiantes crean plástico biodegradable con cáscara de mango

Sábado 16 de Marzo de 2019 11:36 am
+ -Las propiedades de la cáscara del mango, mezcladas con los principales componentes del almidón, crean un biopolímero resistente y flexible, que asemeja la consistencia del plástico convencional
Fernanda
Quiñónez, Aurora Chaidez y Elizabeth Rivera, estudiantes del Tecnológico de
Monterrey, desarrollaron un plástico biodegradable hecho a base de cáscara de
mango, como una alternativa sustentable a los materiales tradicionales.
La
institución privada señaló, en su página en Internet, que el proyecto nace a
partir de la motivación por combatir el gran daño que causan los residuos
plásticos en el medio ambiente en este país.
Las jóvenes
alumnas del campus Sinaloa declararon sentirse preocupadas al ver el impacto
ambiental del plástico, ya que muchas de sus consecuencias no son visibles
durante el día a día.
Quiñonez
comento:
“Realizar
bioplástico nos pareció una forma de hacer un cambio en aquellos que no se
encuentran motivados a hacerlo por sí mismos y ahora, buscaremos tener este
producto por el simple hecho de ser más barato".
Dijo que,
luego de analizar varios materiales, se percataron que Sinaloa es uno de los
principales exportadores de mango en México, por lo que optaron por probarla y
descubrieron que brindaba ventajas importantes sobre el resto.
Durante las
investigaciones, acoto, se dieron cuenta que las propiedades de la cáscara del
mango, mezcladas con los principales componentes del almidón, crean un
biopolímero resistente y flexible, que asemeja la consistencia del plástico
convencional.
De igual
manera, indicó, descubrieron que este bioplástico tarda tan solo seis meses en
degradarse, a diferencia de los plásticos comerciales, que pueden tardar más de
100 años.
Manifestó
que se han enfocado, por el momento, en producir platos con el bioplástico.
"Sentimos
el deber de hacer algo por cambiar, no solo nosotras, sino indirectamente poder
influir en el cambio del resto de los ciudadanos", añadió.
Por su
parte, Rivera, externo que, además de su viabilidad técnica, han comprobado
también que la producción de su producto podría ser 80 por ciento menor
respecto a los platos de plástico y 50 por ciento menor a los de unicel.
Mencionó que
su proyecto fue acreedor de una beca del Parque de Emprendimiento e Innovación
Sinaloa (PEIS) y actualmente siguen trabajando en su desarrollo.
Ahora, dijo,
buscan el apoyo de una empresa que les sirva de proveedor de cáscaras para
poder formalizar más su emprendimiento.