Evitar tabaco y alcohol reduce riesgo de hipertensión arterial

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Viernes 17 de Mayo de 2019 8:02 pm
+ -Consumo alto de sal, estrés y malos hábitos de alimentación contribuyen al padecimiento, señala la Secretaría de Salud.
Abandonar el
consumo de tabaco y la exposición a este mismo, evitar el uso nocivo del
alcohol y reducir la ingesta de sal pueden minimizar las probabilidades de
padecer hipertensión arterial entre la población y, por tanto, evitar
complicaciones en su salud que pueden llevar a la muerte, señaló la Secretaría
de Salud y Bienestar Social del Gobierno del Estado.
Asimismo, la
población puede prevenir la hipertensión reduciendo la ingesta de sal a menos
de 5 gramos al día (menos de una cucharilla de café al día) y la ingesta total
de grasas, en especial las saturadas, así como comer cinco porciones de fruta y
verdura al día y limitar el consumo de alcohol a no más de una bebida estándar
al día.
Además, se
recomienda realizar actividad física al menos 30 minutos al día y mantener un
peso normal, ya que cada pérdida de cinco kilos de exceso de peso puede reducir
la tensión arterial sistólica entre 2 y 10 puntos.
En el marco
del Día Mundial de la Hipertensión Arterial, el Departamento de Enfermedades
Crónicas y Envejecimiento de la dependencia sintetizó que los comportamientos
que pueden contribuir a la hipertensión son el tabaquismo, el consumo excesivo
de bebidas alcohólicas y de sodio, así como la carga genética, el estrés
psicosocial, los hábitos de alimentación inadecuados y la falta de actividad
física.
Por ello,
recomienda evitar los productos enlatados y procesados, alimentos ahumados,
galletas o panes salados, pollo con piel, pescado frito, salchichas, jamón y
salami, entre otros.
La
prevalencia actual de hipertensión arterial en México es del 31.5%, y es más
alta en adultos con obesidad (42.3%), de acuerdo a la Encuesta Nacional de
Salud y Nutrición 2012, misma que indica también que la prevalencia de
hipertensión en personas que vive con diabetes es de 65.6% que en otras que
viven sin esta enfermedad.
Finalmente,
la dependencia estatal puntualiza que cuanto más alta es la tensión arterial,
mayor es el riesgo de daño al corazón y a los vasos sanguíneos de órganos
principales, como el cerebro y los riñones. Si no se controla, la hipertensión
puede provocar un infarto de miocardio, un ensanchamiento del corazón y, a la
larga, una insuficiencia cardiaca.