Fábrica de mascarillas creada por UNAM y ATFIL logra certificación

Foto Internet
Martes 29 de Septiembre de 2020 6:37 pm
+ -Para recibir la certificación NOM-NYCE, la mascarilla fue evaluada con pruebas de integridad, resistencia a la penetración y resistencia al flujo de aire.
La Secretaria
de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México (Sectei)
informó que la fábrica de mascarillas N95, creada con la triple alianza de la
UNAM y la empresa Alta Tecnología en Filtración de Aire S.A. de C.V. (ATFIL),
obtuvo el Certificado de Conformidad con la NOM-116-STPS-2009, otorgado por el
organismo de Normalización y Certificación NYCE S.C.
En un
comunicado de prensa, indicó que hasta el momento la empresa produce 100 mil
piezas semanales y ha generado ya casi un millón desde que inició operaciones.
Para recibir
la certificación NOM-NYCE, la mascarilla fue evaluada con pruebas de
integridad, resistencia a la penetración y resistencia al flujo de aire. Obtuvo
valores de eficiencia arriba del 95 por ciento, resultado que impacta
favorablemente en los procesos de producción, pues reduce los riesgos que el
producto pudiera representar a la seguridad de los usuarios y que lo posiciona
como un producto mexicano de innovación.
"A fin
de atender la escasez de equipos de protección personal para los profesionales
del sector salud y garantizar su suministro continuo, a partir del inicio de la
pandemia en marzo pasado se logró la primera producción en tan solo cinco
semanas.
La forma en
la que se fabrican son bajo altos estándares de calidad y con materiales
especializados", indicó.
Cabe
mencionar que la mascarilla está compuesta por cinco capas de tres materiales
distintos: I) dos capas exteriores de tela sintética repelente a microgotas;
II) dos capas al interior de tela sintética termoformable (que conserva su
forma al ser procesado con calor) y III) una capa central de medio filtrante Meltblown
de polipropileno con retención de partículas hasta 0.3 micras. Con la
integración de estos materiales se obtiene una alta eficiencia de filtrado.
La Secretaría
de Educación local mencionó que para el sector médico del país contar con un
producto de grado médico producido en México es esencial para garantizar la
continuidad de las labores médicas con la confianza y seguridad necesarias.
Debido a su
calidad, diseño ergonómico y adecuado a la antropometría, tamaño y forma del
rostro, de los mexicanos, así como a la capacidad de producción, fundaciones
como la de BBVA fueron de las primeras en adquirir 250 mil mascarillas y
donarlas al sector salud de la Ciudad de México y a los institutos de salud
pública del gobierno federal.
También se
han destinado a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y a otras entidades
públicas que han mostrado interés. La cooperación incluye a entidades
federativas e incluso hay interés de naciones latinoamericana como Panamá,
Guatemala y Perú, además de Norteamérica y Europa.
Desde el
inicio de operaciones el pasado 20 de mayo la mascarilla contó con el
certificado para su producción y distribución otorgado por la Comisión Federal
para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) con registro sanitario
número 0520C2020 SSA.