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Colimenses por el mundo; Cuidando vidas en Hamburgo



Domingo 12 de Diciembre de 2021 7:52 am

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REFUGIO Librado Rivera Quintero tiene 29 años, nació en Colima y es enfermero en el Hospital Evangelisches Amalie Sieveking Krankenhaus en Hamburgo, una ciudad donde el agua es el paisaje común, por lo que también es conocida como la Venecia Alemana, hoy epicentro de bohemios y artistas. ¿Cómo llegó ahí? Aquí su historia.
Cuco, como lo llaman sus amigos, sabía que algún día saldría de Colima, no tenía claro a dónde, pero en su interior algo le decía que su vida estaba fuera de nuestras fronteras, así que cuando la Universidad de Colima le brindó la oportunidad de realizar un intercambio académico no lo pensó dos veces y partió a Santiago de Chile.
Quería saber cómo era vivir en otro país, con otras costumbres y otras formas, quería experimentar y conocer de primera mano lo que significaba estar fuera de esa zona confortable que hasta ese momento tenía. Y aunque al principio fue difícil, luego de un tiempo se convenció de que eso era lo que deseaba, por eso cuando regresó a México decidió iniciar la búsqueda de su siguiente destino en el mundo, y lo encontró.
Navegando por internet vio una convocatoria de estudio que le garantizaba ejercer su profesión de enfermero en Alemania. El primer paso fue asistir a una entrevista en la que lo declararon apto para el programa, una vez aceptado, el siguiente paso fue mudarse a Monterrey, pues ahí se encontraba el instituto en el que también podría estudiar alemán, con el plus de que una vez concluida la capacitación, la escuela ofrecía ponerlo en contacto con hospitales que requerían personal calificado para sus unidades.
El plan era perfecto, recibía adiestramiento, aprendía el idioma y eventualmente obtendría el trabajo, sin embargo, después de 9 meses, por problemas financieros la escuela se vio forzada a cerrar sus puertas, lo que fue un golpe durísimo que reconoce lo deprimió, pues pensó que su sueño de llegar al país europeo había terminado. Sin embargo, por esos giros que de pronto tiene la vida, recibió una llamada con una excelente oferta: realizar un Frewillige Soziale Jahr (FJS), o sea, un año de servicio social en el área de enfermería, lo cual aceptó.
Una vez que lo terminó, personal capacitado, doctores y enfermeros alemanes, evaluaron sus conocimientos a través de exámenes escritos y orales, así como su dominio del idioma, mismos que acreditó, por lo que obtuvo la homologación de su título, lo que hoy le permite estar en Alemania ejerciendo de manera oficial su profesión de enfermero.
Aunque en un principio solo quería obtener la experiencia de vivir y ejercer su carrera en un país del que literalmente desconocía todo, como el idioma, sus costumbres, etcétera, con el pasar de los días su forma de ver la vida cambió, al punto que decidió quedarse a vivir en el país germano. Recuerda ese día de abril en el que llegó y la impresión que le causó la belleza de la ciudad y su impresionante infraestructura. Un mundo totalmente diferente al que conocía.
Alemania es un país de Europa occidental con un paisaje de bosques, ríos, cadenas montañosas y playas, tiene más de 2 milenios de historia y hoy por hoy, además de ser una potencia económica, es reconocido por sus extraordinarios museos y su rica cultura. Al ser un país perteneciente al llamado primer mundo, una de las cosas que más le gustan a Cuco y que llamaron su atención, es como los alemanes han integrado a sus vidas de una forma muy armónica la tecnología, ya que la gran mayoría de trámites son por medios digitales, como ejemplo, respecto a la pandemia, al ser vacunados los ciudadanos, reciben un comprobante digital, mismo que queda almacenado en un código que al descargarlo despliega la información sobre la dosis que la persona recibió por parte del sistema de salud.
O por ejemplo, la cantidad de medios de transporte eléctricos que se utilizan como los patines y las bicicletas, que forman parte de la vida y del paisaje de Hamburgo, ciudad situada al norte de Alemania, que pese a haber quedado devastada por los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial, hoy es, después de Berlín, la segunda ciudad más poblada de Alemania y su puerto es el segundo más grande de toda Europa.
Cuco realizó su primaria en la escuela Adolfo López Mateos, la secundaria en la Enrique Corona Morfín, su preparatoria en el Bachillerato Técnico número 3 y la carrera en la Facultad de Enfermería, de la Universidad de Colima. Dice extrañar a los amigos y en ocasiones a nuestra comida, pero en definitiva lo que más extraña es a sus papás: Santa Quintero Orozco y Francisco Rivera Contreras, así como sus hermanos: Julio Francisco, Yolanda, Francisco y Ángel. La familia, dice, será siempre lo más entrañable y lo que más se añora.
Hasta hoy no tiene queja alguna sobre el trato que ha recibido, pues pese a que los alemanes poseen la fama de ser fríos en su trato, una vez que los conoces te das cuenta de que son personas nobles y solidarias, comenta que son respetuosos y tienen una cultura muy arraigada del bien común, es decir, son ciudadanos preocupados por estar informados y mantenerse siempre vigilantes de que su gobierno tome decisiones, con el único objetivo de mejorar su condición y calidad de vida. Una sociedad bien organizada con una idea muy bien definida sobre el progreso.
Cuco, quien vive con su esposa Citlali Alejandra Saldaña Fernández, gusta de viajar y conocer otros países, va sumando a su vida kilómetros en distancia, pero también kilómetros en experiencias sobre conocer lugares y otras formas de vida, enriquecedor sin duda.
Él es Cuco y esta es parte de su historia. Otro paisano que encontró su lugar en el mundo a miles de kilómetros, desde donde coloca su granito de arena para a través de su profesión médica, hacer este mundo más humano y solidario. Gracias, Cuco, por compartir tu historia y gracias también a Iris Casio, quien fue su maestra de secundaria, por hacer que esta historia pudiera contarse.
¿Vives en el extranjero y te gustaría contar tu historia? Escríbeme, me encantaría compartirla: nana_cortes@hotmail.com

ADRIANA CORTÉS ÁLVAREZ



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