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Colimenses por el mundo; jugar, soñar, crear…



Domingo 25 de Septiembre de 2022 8:38 am

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CARLOS recuerda que era un niño cuando, jugando con un Nintendo que sus papás le habían regalado, nació en él la idea de algún día poder crear su propio videojuego, por eso es que llegado el momento, decidió estudiar una carrera relacionada a los sistemas computacionales, lo que lo colocó en el inmensamente creativo mundo del desarrollo de sitios webs, y que a la postre lo llevó a trabajar ya como Ingeniero titulado en empresas como Snapchat, MindBody, Disney, ABC Television Group y Beachbody. Aquí les comparto un poco de su trayectoria. 
Carlos nació en Colima y realizó sus estudios de preescolar, primaria y secundaria en el Colegio Begsu en Manzanillo; hizo su preparatoria en el bachillerato No. 1, concluyó su formación en la Facultad de Telemática de nuestra Universidad de Colima, y por último cursó a distancia una Maestría en el Tecnológico de Monterrey Campus Aguascalientes.
Fue en 2011 cuando trabajando en el área de desarrollo de software comenzó a pensar en emigrar para trabajar en Los Estados Unidos; para 2013 ya había concretado esta idea, primeramente había llegado a San Francisco, y poco después a la agencia en dónde colaboraba lo asignó a un proyecto de Disney, en las oficinas ubicadas en Seattle, Washington, sin embargo, a partir de 2015 fijó su residencia en Los Ángeles, California.
Su plan nunca fue quedarse a vivir, de hecho, desde un principio tuvo la idea de luego de un periodo corto, regresar a México, sin embargo el destino quiso otra cosa. Al llegar a nuestro país vecino, lo primero que llamó su atención fue el orden y la limpieza de algunas de sus ciudades, no tiene queja alguna sobre el trato que le dieron, pues nunca tuvo problemas de racismo o algo parecido, al contrario, el trato siempre fue amistoso tanto en su entorno laboral como en el social.
Carlos refiere que a diferencia de San Francisco o Seattle, la ciudad de Los Ángeles tiene un mejor clima, ya que no hace tanto frio y durante el verano se pueden realizar actividades al aire libre. San Francisco, dice, tiene un fuerte problema de indigencia y es una ciudad un poco caótica, y por otro lado Seattle es una ciudad muy bonita como todo el estado de Washington, y es debido a sus paisajes espectaculares de montañas y ríos, que también se le conoce como “The Evergreen State” o “el estado siempre verde”, sólo que en este lugar el clima es extremo y puede llegar a ser muy frio, además de que llueve prácticamente todo el año a excepción de unas cuantas semanas en verano. También tiene muy marcado el cambio de estación, por ejemplo, en verano suele oscurecer a las 9:30 o 10 de la noche, y en invierno lo hace a partir de las 3 de la tarde, lo que no sucede en Los Ángeles, por lo que pese a ser una ciudad cara para vivir, Carlos decidió quedarse ahí, entre otras cosas, por las bondades del clima.
Extraña mucho nuestra comida, pero la comida mexicana “real”, porque aunque lo intentan, simplemente no la pueden igualar, debido a que insisten en “americanizar” la comida mexicana, así que no es raro encontrar un plato de frijoles con queso amarillo o un plato de pozole enlatado. ¿Similitudes con Colima? El clima, pues en verano el termómetro puede llegar a los 40ºC. 
Actualmente Carlos trabaja como Ingeniero Principal (Princial Engineer) en una empresa que se dedica a obtener licencia para la música y los sonidos utilizados tanto en películas como en videos o comerciales, una empresa que pertenece tanto a Sony como a Universal Studios. Un poco a manera de recomendación, Carlos comenta que muchos profesionistas mexicanos que desean trabajar en los Estados Unidos tienen dos grandes limitantes: la primera es que no hablan el inglés, y la segunda es que pese a tener una carrera universitaria, no cuentan con el título que avale sus estudios, de manera que puedes tener todo el potencial y los conocimientos, pero sin el idioma y el documento que acredite tu formación académica, las oportunidades laborales simplemente disminuyen. 
Viviendo en un país en el que confluyen personas de todo el mundo, es lógico que muchas ocasiones se tengan diferencias culturales o de idioma, tal como le pasó cuando trabajaba para Disney en Seattle, la empresa era argentina, por lo que todo el personal, con excepción de él, tenía esta nacionalidad, y pese a que compartimos con ellos el idioma español, existen variantes léxicas que nos pueden meter en apuros, lo que le quedó bastante claro a Carlos cuando, de regreso de Argentina, una compañera le regaló una especie de galleta a lo que por cortesía le comentó que sabía a cajeta, y bueno, no lo hubiera dicho, porque mientras para nosotros la cajeta es una referencia a un sabor agradable, para ellos la connotación es de muy mal gusto, así que una vez aclarado el punto del malentendido, quedó como parte de la colección de anécdotas que nuestros paisanos tienen que vivir al llegar a otro país. 
Hoy Carlos, con 35 años, reparte su tiempo entre el trabajo, la familia, jugar tenis de mesa, acampar y pescar. Así que la próxima vez que escuchen algo así como “te la pasas jugando, nunca vas a llegar a nada” cuidado, pueden estar hablando con un futuro Ingeniero. 
Gracias Carlos por compartir tu historia de sueños, de superación y desde luego, de trabajo. Aquí un colimense más que anda compartiendo sus conocimientos y su capacidad lejos de nuestras fronteras, dejando siempre el nombre de nuestro pequeño estado bien representado, porque Carlos, como toda su familia, es gente trabajadora y gente de bien. O sea que estamos muy bien representados. 
Si naciste en Colima y vives en el extranjero o conoces a alguien que desee compartir su historia, escríbeme a mi correo, nana_cortes@hotmail.com, me encantará compartirla con los lectores de Colimenses por el mundo.

ADRIANA CORTÉS ÁLVAREZ



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