Abordan importancia de la mujer y la niña en la ciencia

Domingo 12 de Febrero de 2023 8:33 pm
+ -Como parte de la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia de la ONU, la UdeC realizó conversatorios, conferencias y exposiciones.
Este viernes, en el marco de la conmemoración del Día Internacional
de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que establece la ONU, la Universidad de Colima realizó de manera virtual el
conversatorio: “La investigación científica también es cosa de niñas”, en el
que participaron cuatro destacadas científicas mexicanas: Ana María Beatriz Cetto
Kramis, del Instituto de Física de la UNAM; María de Jesús Rosales Hoz, del Departamento de Química
del CINVESTAV; Mónica Uribe, del
programa educativo de la NASA y Eva Ramón Gallegos, del laboratorio de Citopatología
Ambiental del IPN.
La primera en tomar la palabra, María Cetto Kramis, habló
sobre la importancia que ha tenido la ciencia desde su niñez, por lo que cree
necesario fomentar y alimentar la curiosidad desde la infancia: “uno, desde
pequeño, tiene esa curiosidad innata, por ello es importante alimentar esa
curiosidad; esos deseos de investigar, de entender y averiguar significan un
potencial tremendo y lo que se puede hacer es justamente lograr que tanto el
sistema familiar como el educativo encuentren la forma de ir nutriéndola”.
“Es cierto – agregó - que universidades como la de Colima
están haciendo un gran esfuerzo para incorporar a más jóvenes a los estudios y
a la investigación científica, pero a estas alturas se tiene que hacer un esfuerzo
extra para revivir esa curiosidad que tenían de niños”.
Por su parte, Ma. De Jesús Rosales Hoz, investigadora del
Departamento de Química del CINVESTAV, habló sobre la situación actual de las
mujeres en la ciencia en nuestro país; para ello, mostró datos de la Academia
Mexicana de Ciencias, de la cual ella forma parte, señalando que México ocupa
un quinto lugar en porcentaje de mujeres en la ciencia; “éste es un porcentaje
muy bajo a nivel mundial; en su mayoría, dicho porcentaje ubicada se ubica en las
humanidades y es menor en las ciencias exactas”.
Además, comentó que, en el Sistema Nacional de
Investigadores (SNI), el porcentaje de
participación de las mujeres es de 38.7 por ciento. Por otro lado, señaló que de
acuerdo con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de
Educación Superior (ANUIES), el 55. 91 de los titulados de las licenciaturas universitarias y
tecnológicas son mujeres.
“Tenemos -dijo- muchas mujeres que podrían incorporarse a
las tareas de investigación y docencia científica, que son tan importantes para
el desarrollo del país, pero en parte somos las mismas mujeres quienes nos
hemos limitado, ya que nuestra visión autopersonal no contribuye a que
aspiremos a ocupar estos puestos de investigación científica”.
En ese sentido, sugirió que las universidades que cuentan
con mujeres investigadoras “deberían ser como mentores para cada joven que desee
ingresar en la investigación científica, que las motive y las guíe; de igual
manera, impulsar a que visiten otros centros de investigación y que les permitan
ver mujeres desarrollándose en la ciencia, así como crear plazas para jóvenes
que se estén doctorando; fundamentalmente, las mujeres debemos decidir que
podemos hacer ciencia, no debemos olvidar que tenemos las capacidades; no nos
coartemos nuestra libertad de decidir”.
Mónica Uribe, responsable del programa educativo de la NASA, compartió un poco
sobre su historia e involucramiento en la ciencia, misma que le inquietaba
desde muy pequeña; “la familia y los maestros fueron muy importantes para
desarrollarme en el camino de la ciencia, ya que ellos siempre me inspiraron y
motivaron”.
Esa motivación la llevó a estudiar la universidad y
convertirse en ingeniera, lo cual, comentó, fue todo un reto, “ya que estudiaba
en un salón con 40 hombres, siendo yo la única mujer, pero nunca me di por
vencida; me gradué, trabajé en una empresa petrolera y en una empresa
automotriz, donde fui gerente de planta; después mi vida dio un giro hacia la
docencia, me certifiqué como maestra de secundaria y preparatoria, lo que me
llevó a trabajar para la NASA, donde obtuve mi nombramiento de especialista de
educación, lo cual me encanta porque ayudo a fomentar la creatividad, alentar
la experimentación, el conocimiento en la ciencia, la tecnología y las
matemáticas, además de fomentar la resiliencia, trabajar en equipo y con la
comunidad”.
Por último, Eva Ramón Gallegos, jefa del laboratorio de
Citopatología Ambiental del IPN, habló de la importancia de la ciencia en la
vida cotidiana. La ciencia, comentó, “es una herramienta creada por el ser
humano para comprender el mundo que lo rodea, así como para aplicar esos
conocimientos en su beneficio, lo cual nos permite vivir más y mejor”. Para la
ponente, el papel de las mujeres en la ciencia es importante, “ya que tenemos
otro tipo de razonamiento para resolver problemas y consideramos, en nuestros
proyectos, en mayor medida a ambos géneros”.
Antes de concluir, Eva Gallegos presentó un proyecto en
el que lleva trabajando veinte años, enfocado a la cura del cáncer
cervicouterino y el virus del papiloma humano, a través de terapia
fotodinámica, que si bien, dijo, ya existe una vacuna, no cubre todas sus
variantes; “en el laboratorio, después de 20 años, finalmente pudimos hacer
unos ensayos en mujeres, en los que logramos eliminar el virus del papiloma
humano, pero no solamente el virus sino las células de las lesiones de bajo
grado y algunas bacterias y hongos”.
“Durante mi camino, mi familia fue primordial, así como
mis maestros y mentores, colaboradores y estudiantes; sin ellos, sin el trabajo
en equipo, lo sueños de uno no pueden avanzar, por lo que mi mensaje para todas
es que no dejen que nadie les diga que no pueden, trabajen por sus sueños,
piensen que lo pueden hacer y verán que lo harán”, concluyó.