Tesoro prehistórico en Chiapas: Identifican al árbol que producía ámbar hace 23 millones de años
Martes 13 de Enero de 2026 12:15 pm
+ -Científicos de la UNAM descubren la especie Hymenaeaphyllum mirandae en Simojovel, revelando el origen de la resina fósil de México durante el Mioceno.
En un hallazgo que coloca a México nuevamente en el centro de la paleontología mundial, investigadores del Instituto de Geología de la UNAM han identificado una nueva especie de árbol resinero que habitó el sureste mexicano hace 23 millones de años. El descubrimiento fue posible gracias al análisis de hojas perfectamente preservadas dentro de piezas de ámbar.
El "padre" del ámbar chiapaneco
El equipo encabezado por la especialista Ana Lilia Hernández Damián denominó a este ancestro botánico como Hymenaeaphyllum mirandae. El hallazgo, publicado originalmente en la revista Palaeoworld y difundido por la Gaceta UNAM, confirma que:
- La especie pertenece a un nuevo género y especie de plantas resineras.
- Se extendió por las tierras bajas de Norteamérica durante el Mioceno.
- El fósil fue localizado en la formación "La Quinta", uno de los depósitos geológicos que dieron forma a las actuales montañas de Chiapas.
Parientes vivos y conexión con África
La investigadora destacó que, aunque la especie es antigua, tiene descendientes y parientes cercanos que aún podemos ver hoy en día:
- El Guapinol (Hymenaea courbaril): Árbol que crece actualmente en la costa del Pacífico mexicano y comparte la capacidad de secretar resina.
- Conexión Paleotropical: Existe una sorprendente similitud entre este fósil chiapaneco y la especie Hymenaea verrucosa, que crece hoy en día en África, sugiriendo rutas de migración vegetal milenarias.
¿Por qué el ámbar de México es excepcional?
Hernández Damián explicó que, aunque existen más de 200 yacimientos de ámbar en el mundo, solo 25 contienen restos biológicos (insectos, hojas o flores) atrapados en su interior. México y República Dominicana lideran la lista de los sitios más ricos en estas "joyas biológicas".
"No todos los depósitos contienen residuos biológicos preservados; por ello, México es un lugar excepcional para entender cómo eran los organismos del pasado", señaló la experta.
Simojovel: El epicentro de la resina
El estudio subraya que las minas de Simojovel, específicamente en el estrato Mazantic, son las más productivas para el comercio y la ciencia. La formación de estas rocas es el resultado de sedimentación costera antigua que, tras millones de años de movimientos tectónicos, terminó elevada en la Sierra Madre del Sur.
Los científicos hicieron un llamado a continuar el trabajo colaborativo con las comunidades locales que exploran estas minas, ya que su labor es fundamental para futuros descubrimientos que sigan armando el rompecabezas de la biodiversidad prehistórica de México.
