Peña Colorada enfrenta cuestionamientos por accidentes laborales y riesgos ambientales en Colima
Jueves 22 de Enero de 2026 6:30 pm
+ -Accidentes de trabajo, derrames de material ferroso y señalamientos por posibles daños ambientales han colocado a la minera Peña Colorada en el centro del debate público sobre seguridad industrial y gestión de riesgos en el estado de Colima.
En los últimos años, la empresa minera Peña Colorada, con operaciones en el municipio de Minatitlán, Colima, ha sido señalada por una serie de incidentes relacionados con accidentes laborales, fallas en infraestructura y presuntos pasivos ambientales, lo que ha generado cuestionamientos sobre la efectividad de sus protocolos de seguridad industrial y su manejo ambiental.
Entre los antecedentes más graves se encuentra el accidente ocurrido la noche del 7 de abril de 2023, cuando Leobardo Carrazco Urías, supervisor de una empresa contratista, sufrió un percance dentro de las instalaciones de la minera. Tras recibir atención inicial en el sitio, fue trasladado a la Unidad Médica Familiar número 9 del Instituto Mexicano del Seguro Social, donde posteriormente perdió la vida a consecuencia de las lesiones.
Aunque después del hecho se informó sobre el inicio de investigaciones para esclarecer las circunstancias del accidente laboral, hasta el momento no se ha dado a conocer información pública detallada sobre posibles responsabilidades, sanciones o modificaciones en los procesos operativos de la empresa.
A este caso se suman diversos derrames de pulpa de hierro y material ferroso registrados en distintos tramos de la red de transporte de la minera. Uno de los más conocidos ocurrió en enero de 2021, cuando una falla en un ferroducto que conecta la mina con el puerto de Manzanillo provocó un derrame que obligó a la activación de protocolos internos de emergencia.
De acuerdo con reportes periodísticos, estos derrames no han sido eventos aislados, sino situaciones recurrentes durante al menos seis años, lo que ha puesto en evidencia deficiencias constantes en el mantenimiento y la supervisión de la infraestructura utilizada para el traslado del mineral.
Si bien Peña Colorada ha sostenido que estos incidentes no han dejado personas lesionadas, el riesgo potencial para trabajadores, comunidades cercanas y ecosistemas ha generado preocupación entre habitantes de la región. Organizaciones ambientales, ejidatarios y colectivos locales han advertido que la repetición de estos eventos incrementa la probabilidad de impactos mayores en términos de seguridad laboral y afectaciones al medio ambiente.
Paralelamente, se han denunciado presuntos daños ambientales vinculados a la operación minera, como tala de árboles, alteración de cauces naturales y afectaciones al suelo. Aunque estas problemáticas no siempre derivan en accidentes laborales directos, sí reflejan posibles fallas en la prevención y control de riesgos ambientales.
La empresa ha rechazado los señalamientos y asegura cumplir con la normativa vigente en materia de seguridad industrial y protección ambiental. Sin embargo, la ausencia de información independiente y verificable mantiene abiertas las dudas sobre la gestión del riesgo en una de las principales operaciones mineras de Colima.
Los antecedentes documentados muestran que, más allá del discurso institucional, persisten hechos que colocan a Peña Colorada bajo la lupa pública por accidentes laborales, riesgos industriales y posibles pasivos ambientales.
