Entre mariachis y globos: Salamanca despide a las víctimas de la masacre en la cancha de fútbol
Miércoles 28 de Enero de 2026 11:19 am
+ -La comunidad de Loma de Flores dio el último adiós a Carmen y Alberto, dos de los once fallecidos en el ataque del 25 de enero
Las calles de la comunidad Loma de Flores, en Salamanca, se llenaron de flores, globos blancos y el sonido del mariachi para despedir a Carmen Sánchez (20 años) y Alberto Gómez (17 años). Ellos son dos de las once víctimas mortales que dejó la incursión de un comando armado en una cancha de fútbol local el pasado domingo.
Tras una misa de cuerpo presente donde familiares y amigos exigieron justicia, los féretros fueron escoltados por una multitud que aplaudía a su paso, intentando transformar el horror de la tragedia en un homenaje a la juventud de las víctimas. Mientras tanto, en los hospitales de la zona, dos de los doce heridos iniciales aún luchan por su recuperación.
Disputa territorial: El móvil de la tragedia
El secretario de Gobierno de Guanajuato, Jorge Jiménez Lona, confirmó que las primeras líneas de investigación apuntan a un enfrentamiento por el control del territorio entre facciones de la delincuencia organizada. "Hay una obligación de dar con los responsables y llevarlos ante las autoridades", sentenció el funcionario ante la presión social por la falta de detenidos.
Este evento no es un hecho aislado. La violencia en los espacios deportivos de Salamanca se ha vuelto una constante aterradora en este 2025 y el arranque de 2026:
- Abril 2025: 4 muertos en la comunidad de Cárdenas.
- Marzo 2025: 3 fallecidos en Zapote Negro.
- Junio 2025: La masacre de Irapuato con 12 víctimas en una fiesta patronal sigue presente en la memoria colectiva.
Guanajuato: El epicentro de la violencia nacional
Las cifras oficiales del cierre de 2025 sitúan a Guanajuato como la entidad más violenta de México, superando los 2,500 homicidios dolosos. La masacre de este 25 de enero se posiciona como una de las más letales en la historia reciente del estado, evidenciando que las estrategias de seguridad aún no logran pacificar las zonas rurales y canchas comunitarias donde la población civil queda atrapada en el fuego cruzado.
