18 de febrero: Día Mundial del Síndrome de Asperger y la evolución hacia el Trastorno del Espectro Autista
Miércoles 18 de Febrero de 2026 12:56 pm
+ -La conmemoración impulsa la visibilización y la inclusión de personas dentro del espectro autista, en medio de un cambio internacional en el lenguaje y la clasificación médica.
Cada 18 de febrero se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Asperger, una fecha instaurada en 2007 tras el Año Internacional dedicado a esta condición en 2006, cuando se recordó el centenario del nacimiento de Hans Asperger y se reconoció la labor de Lorna Wing, quien contribuyó a difundir el término a nivel global.
El síndrome de Asperger fue descrito como un trastorno del desarrollo que formaba parte de los llamados trastornos generalizados del desarrollo, caracterizado por dificultades en la interacción social, problemas para interpretar el lenguaje corporal y el tono de voz, así como retos en la comprensión de pensamientos y emociones ajenas. A diferencia del autismo infantil temprano, no presentaba retrasos significativos en el desarrollo del lenguaje ni en la capacidad intelectual.
De diagnóstico independiente a parte del TEA
En 1994, el término fue incorporado al Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV). Sin embargo, en 2013, con la publicación del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5), todas las categorías de trastornos generalizados del desarrollo —incluido el síndrome de Asperger— se integraron en un solo diagnóstico: Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Posteriormente, en 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó oficialmente el término de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), alineándose con la postura adoptada años antes por la Asociación Psiquiátrica Americana.
Este cambio responde tanto a criterios científicos como a una visión más amplia y unificada del espectro autista, reconociendo la diversidad de manifestaciones dentro del TEA.
Un debate ético y de lenguaje
La eliminación del término también está vinculada a cuestionamientos históricos sobre la figura de Hans Asperger y su relación con el régimen nazi. Diversas investigaciones han señalado su participación en estructuras médicas de la época, lo que llevó a replantear el uso de su apellido para nombrar la condición.
Para muchas instituciones, abandonar el término representa un acto ético y un paso hacia un lenguaje más inclusivo y respetuoso. No obstante, especialistas y colectivos han subrayado que algunas personas dentro del espectro se identifican con la denominación “Asperger”, por lo que se promueve respetar la forma en que cada individuo decide nombrarse.
Importancia de la inclusión y el acompañamiento
Las personas dentro del espectro autista pueden presentar distintos niveles de apoyo en su vida diaria. Si bien el TEA no afecta necesariamente la inteligencia o el desarrollo del lenguaje, puede implicar desafíos en la regulación emocional, la planificación, la organización y la interacción social.
En este día se realizan actividades de sensibilización, integración y promoción de terapias especializadas, especialmente en la infancia, para fortalecer habilidades sociales y emocionales.
Más allá del debate terminológico, el 18 de febrero es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la inclusión, el respeto a la diversidad neurológica y el compromiso social para garantizar derechos, oportunidades y una vida digna a quienes forman parte del Trastorno del Espectro Autista.
