El ralentí prolongado en filas escolares y tráfico pesado eleva consumo y emisiones
Miércoles 18 de Febrero de 2026 3:11 pm
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Las filas afuera de escuelas, bancos o centros comerciales, así como los embotellamientos en horas pico, son escenarios comunes donde los vehículos permanecen encendidos sin avanzar. Especialistas en movilidad urbana advierten que mantener el motor en ralentí durante varios minutos incrementa el consumo de gasolina y las emisiones contaminantes, aun cuando el vehículo está completamente detenido.
Aunque el gasto por minuto puede parecer mínimo, la acumulación diaria —especialmente en trayectos urbanos— representa un consumo innecesario de combustible. Además, el ralentí prolongado favorece la acumulación de residuos en el sistema de combustión y aumenta la liberación de dióxido de carbono y otros gases nocivos en zonas donde suelen concentrarse peatones y menores de edad.
Expertos recomiendan apagar el motor cuando la detención supere el minuto, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan. Esta práctica no solo reduce emisiones locales, sino que también optimiza el rendimiento por litro en recorridos cortos.
A estos hábitos se suma la importancia de utilizar combustible de calidad, que permita una combustión más limpia incluso en contextos de tráfico constante. Estaciones como GOCSA señalan que su gasolina cumple con estándares que favorecen un desempeño estable y eficiente en entornos urbanos.
Reducir el tiempo en ralentí es una medida sencilla que impacta tanto en el ahorro personal como en la calidad del aire en espacios de alta concentración vehicular.
