"He despertado conciencias": Gisèle Pelicot reflexiona sobre su renacimiento y el impacto global de su lucha
Martes 03 de Marzo de 2026 1:32 pm
+ -De icono judicial a referente literario, Gisèle Pelicot visita España para recibir la distinción del Gobierno y presentar su libro, reafirmando que la ruptura del silencio es la herramienta definitiva para que "la vergüenza cambie de bando".
A sus 73 años, Gisèle Pelicot ha dejado de ser "la víctima del caso Mazan" para convertirse en la mujer que obligó a Francia a mirarse en el espejo de la violencia sexual sistémica.
En una emotiva visita a Madrid, donde este martes fue condecorada por el Gobierno español, Pelicot presentó su libro de memorias, una obra que no busca el morbo de los hechos, sino transmitir una hoja de ruta de esperanza y reconstrucción para quienes han sobrevivido a lo inimaginable.
El caso, que conmocionó al mundo en 2024, reveló que durante una década su entonces esposo, Dominique Pelicot, la drogó sistemáticamente para que más de 50 hombres la violaran. Al decidir que el juicio fuera público, Gisèle no solo renunció a su anonimato, sino que transformó su dolor en un movimiento político.
"Pensaba que era la única", confesó en la residencia de la embajadora francesa, admitiendo que el apoyo masivo de otras mujeres le hizo comprender que su palabra era la voz necesaria para denunciar lo que miles callan por estigma.
El legado legislativo: El "modelo español" llega a Francia
La valentía de Pelicot tuvo un efecto dominó que trascendió las cortes. Su caso fue el catalizador para que, en octubre de 2025, Francia reformara su Código Penal para incluir una definición de consentimiento positivo, inspirada directamente en la legislación española.
- Cambio de paradigma: La reforma francesa ahora pone el foco en la voluntad de la víctima y no solo en la ausencia de resistencia física.
- Reconocimiento internacional: Pelicot destacó que "España ha sido un ejemplo para Francia", celebrando el diálogo jurídico entre ambas naciones para proteger la libertad sexual.
La reconstrucción: "Renacer de las cenizas"
Más allá de la política, Gisèle habló con honestidad sobre su proceso humano. Atribuyó su resiliencia a la madurez forzada que vivió tras perder a su madre a los nueve años, pero advirtió que no existe una fórmula mágica para la sanación. Para ella, el refugio en la naturaleza de la isla de Ré, la terapia psicológica y el apoyo de su círculo cercano fueron los pilares de su nueva vida.
"No soy una heroína, pero he despertado conciencias. Tenemos en nuestro interior recursos que no imaginamos".
Pelicot cerró su intervención instando a la sociedad a no individualizar el mal bajo la etiqueta de "monstruos", sino a cuestionar las conductas masculinas que permitieron que 51 hombres participaran en su abuso sin que uno solo se apiadara. Su mensaje final en Madrid fue una invitación a la convivencia: que su historia sirva para que hombres y mujeres aprendan a vivir en armonía, bajo el respeto absoluto a la integridad del otro.
