EU acusa a China de vínculos con cárteles y origen de la crisis de fentanilo
Lunes 09 de Marzo de 2026 12:59 pm
+ -Washington señala que la industria química china permite el flujo de precursores que terminan en manos del narcotráfico.
Durante una reunión de la Comisión de Estupefacientes de la ONU en Viena, la directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, Sara Carter, acusó a China de permitir que su industria química mantenga vínculos con organizaciones del narcotráfico que fabrican y distribuyen fentanilo.
La funcionaria afirmó que los precursores químicos utilizados para producir este opioide sintético se fabrican “por millones de toneladas” en territorio chino y se desplazan a través de la cadena global de suministro hasta llegar a manos de cárteles criminales.
Carter calificó al fentanilo como un “arma de destrucción masiva” debido a su potencia —hasta 50 veces mayor que la heroína— y al impacto que ha tenido en la crisis de opioides en Norteamérica. Tan solo el año pasado, cerca de 80 mil personas murieron en Estados Unidos por sobredosis relacionadas con esta sustancia.
Señalamientos en el foro internacional
Durante su intervención ante delegados de la ONU, la representante estadounidense criticó los controles de exportación de Pekín, señalando que su aplicación “débil” permite que empresas químicas establezcan relaciones con redes criminales.
Al mismo tiempo, contrastó esta situación con el fuerte control que China ejerce sobre la producción y comercio de minerales estratégicos como las tierras raras, utilizados en industrias tecnológicas.
Mensaje contra el crimen organizado
Carter también defendió la estrategia internacional de Washington contra el narcotráfico y sostuvo que las organizaciones criminales han intensificado el uso de drogas sintéticas como herramienta de presión social y económica.
En ese sentido, pidió a la comunidad internacional fortalecer los controles sobre la exportación de precursores químicos, combatir el lavado de dinero y reforzar la cooperación entre países para frenar el tráfico de sustancias sintéticas.
