Hallazgo de altar y ofrendas humanas en el trazo ferroviario de Hidalgo
Miércoles 25 de Marzo de 2026 12:29 pm
+ -Arqueólogos del INAH descubren un altar prehispánico y ofrendas humanas de la fase Tollan (900-1150 d.C.) durante las obras del Tren de Pasajeros México-Querétaro.
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron un momoztli o altar de filiación tolteca en las inmediaciones de la Zona Arqueológica de Tula. El descubrimiento se realizó como parte de las tareas de salvamento arqueológico preventivo para el proyecto del Tren de Pasajeros Ciudad de México-Querétaro. La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, subrayó que este hallazgo en el "Sitio 17" reafirma el compromiso del Estado con la protección del patrimonio ante el desarrollo de infraestructura moderna, permitiendo recuperar piezas clave de la memoria histórica mesoamericana.
El altar, que mide aproximadamente un metro por lado, presenta un sistema constructivo de piedra careada y lajas de andesita. Lo más impactante del descubrimiento fue la localización de cuatro cráneos humanos y huesos largos (fémures) dispuestos como ofrendas en los niveles inferiores de la estructura. Según el arqueólogo Víctor Francisco Heredia Guillén, coordinador del proyecto, la hipótesis principal es que se trata de depósitos selectivos de partes corporales, ya que uno de los cráneos parece conservar restos de la columna vertebral, sugiriendo posibles prácticas de decapitación con herramientas de obsidiana típicas del periodo Posclásico.
Análisis de élite y vida cotidiana en la antigua capital tolteca
Además de los restos óseos, el equipo de excavación recuperó un conjunto de materiales que ofrecen una ventana a la jerarquía social de la zona:
Cerámica y Lítica: Vasijas negras, fragmentos de obsidiana, navajillas y punzones de hueso.
Contexto Arquitectónico: Restos de muros que sugieren que el altar estaba situado al centro de un patio, posiblemente perteneciente a un palacio o residencia de la élite tolteca.
Instrumentos de Trabajo: Malacates y materiales malacológicos (conchas) que indican actividades de la vida diaria y producción textil.
El arqueólogo jefe de campo, Emmanuel Hernández Zapata, informó que ya se cuenta con registros fotogramétricos y tomas de drones para digitalizar el sitio antes del retiro de los elementos. Los restos óseos serán trasladados a laboratorios especializados en el Estado de México para determinar el sexo, edad y posibles patologías de los individuos, mientras que la cerámica será resguardada en Tepeji del Río. Este hallazgo no solo enriquece el acervo cultural de Hidalgo, sino que confirma que los alrededores de la zona monumental de Tula albergaban barrios de alta jerarquía que aún guardan secretos bajo el derecho de vía ferroviario.
