Detenciones de migrantes en la vía pública se dispararon un 1,000% durante el segundo mandato de Trump
Viernes 10 de Abril de 2026 10:17 am
+ -Las capturas de personas sin antecedentes penales aumentaron un 770%
El
Proyecto de Datos sobre Deportaciones de la Universidad de California Berkeley
ha calificado como histórica la magnitud de los operativos migratorios
ejecutados entre 2025 y marzo de 2026.
Según
la investigación, la administración de Donald Trump ha desplazado el foco de
sus operaciones desde las prisiones hacia la esfera pública, multiplicando por
once las detenciones efectuadas en inmediaciones de cortes, oficinas
gubernamentales y espacios comunes, una táctica que ha transformado la vida
cotidiana de las comunidades migrantes en Estados Unidos.
Este
cambio de paradigma ha provocado que la probabilidad de arrestar a individuos
con antecedentes penales disminuya en términos proporcionales, dando paso a una
persecución sistemática de personas sin historial delictivo. Las cifras son
contundentes: las detenciones de este perfil se incrementaron más de ocho veces
en comparación con el cierre de la gestión de Joe Biden. A pesar de una leve
pausa en los operativos durante febrero de 2026 tras los trágicos incidentes en
Mineápolis, la Casa Blanca ha mantenido una campaña agresiva que ha llevado las
deportaciones a niveles récord.
Aceleración
de expulsiones y fin de las liberaciones
El
reporte subraya que el aumento en las deportaciones, que han crecido cinco
veces en el último año, no solo responde a las capturas, sino a una
reingeniería del sistema de retención. La administración actual aumentó 4.5
veces el número de camas disponibles en centros de detención, eliminando casi
por completo la práctica de liberaciones bajo fianza o palabra que era habitual
en años anteriores.
En la
actualidad, solo el 7% de los detenidos logra obtener su libertad en un plazo
de 60 días, mientras que la tasa de deportaciones ejecutadas en menos de dos
meses se duplicó hasta alcanzar el 57%. Esta política de "tolerancia
cero" y confinamiento prolongado ha empujado a miles de personas a aceptar
salidas voluntarias o retornos asistidos, cifras que se multiplicaron por 28
ante la imposibilidad de mantener procesos legales en libertad dentro del
territorio estadounidense.
