Reconocen al “perrito Caramelo” como símbolo canino en México
Lunes 20 de Abril de 2026 1:43 pm
+ -El clásico lomito mestizo color miel fue incluido en una lista oficial junto a razas tradicionales mexicanas.
El popular “perrito amarillo” que se ve comúnmente en calles y hogares mexicanos fue reconocido por la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (PROPAEM) como parte de las razas representativas del país, bajo el nombre de “perro Caramelo”.
A través de redes sociales, la dependencia incluyó a este lomito mestizo en una lista junto a razas históricas como el Xoloitzcuintli, el Chihuahua y el Calupoh, lo que ha sido interpretado como un reconocimiento simbólico a los perros sin pedigrí que forman parte de la identidad cotidiana en México.
Más allá de su clasificación, el anuncio busca generar conciencia sobre la importancia de la adopción y la tenencia responsable. México enfrenta uno de los mayores problemas de abandono animal en América Latina, y los perros mestizos suelen ser los menos adoptados.
La PROPAEM destacó que estos animales cumplen funciones sociales relevantes, desde labores de rescate hasta su papel como compañeros en hogares, promoviendo valores de cuidado y responsabilidad.
El origen de esta iniciativa está vinculado a una campaña impulsada en Brasil por la marca Pedigree en 2025, que buscaba aumentar la adopción del “vira-lata caramelo”, un perro mestizo icónico en ese país. La estrategia incluyó estudios de ADN y acciones de difusión para dignificar a estos animales y posicionarlos como parte del patrimonio cultural.
En redes sociales, el reconocimiento ha generado debate. Mientras algunos celebran la visibilidad de los perros mestizos, otros señalan que este tipo de animales no constituyen una raza formal y que su presencia es común en distintos países debido al mestizaje.
También han surgido voces que aprovechan la conversación para exigir políticas más estrictas contra el maltrato animal y mayores esfuerzos institucionales para atender el problema del abandono en el país.
