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Malas compañías



MARIO ALBERTO SOLÍS ESPINOZA


Miércoles 09 de Enero de 2019 7:41 am


SI este año los retos son múltiples para el país, el estado de Colima no se queda atrás en el registro de problemáticas que deberán atenderse desde las instituciones y con el respaldo de la sociedad, asumiendo cada sector la responsabilidad de sus funciones y deberes.

Tras los profundos cambios en el esquema político nacional y local, es momento de que esas transformaciones impacten de manera positiva en los indicadores de bienestar. A la compleja situación actual, corresponden soluciones efectivas y de largo alcance; ojalá lleguen en este 2019.

En Colima, la agenda es múltiple para un gobierno que está a punto de llegar a la mitad de su periodo. El próximo mes, el gobernador Ignacio Peralta Sánchez cumplirá 3 años al frente del Poder Ejecutivo, y por el momento, el panorama no es el mejor para arribar a ese aniversario.

La entidad inicia el año con una de las mayores tasas de homicidios dolosos en el país, pero además, también ocupa esa posición en el robo a casa habitación y en el rubro de feminicidios. Son las cifras oficiales, y por lo tanto, representan un diagnóstico que debe tomarse en cuenta para actuar.

De acuerdo a los registros de la organización Alto al Secuestro, en la presente administración estatal ese delito se incrementó un 200 por ciento; mientras que el número de desaparecidos, según el extinto Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, ya llegaba a 600, en 2018.

Sin embargo, la caída en los indicadores de seguridad no es la única preocupación de los colimenses, dado que también deben enfrentar la precarización de las fuentes de empleo bien remuneradas, es decir, la pérdida de los empleos bien pagados.

El documento “La precarización del mercado laboral en México”, elaborado en 2017 por el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), refiere que en Colima, del año 2000 a 2017 se perdieron mil 262 empleos que pagan más de cinco salarios mínimos (unos 6 mil pesos quincenales al valor actual).

Por el contrario, en ese mismo periodo, se crearon 13 mil 986 empleos que pagan menos de un salario mínimo, esto es, un salario quincenal de mil 200 pesos. Lo anterior es un reflejo del escaso dinamismo económico que provoca la nula llegada de nuevas inversiones a la entidad.

El Consejo Nacional de Evaluación de Evaluación de la Política del Desarrollo Social (Coneval) señala que el ingreso laboral per cápita en Colima es de 2 mil 500 pesos mensuales, claramente insuficiente para satisfacer las principales necesidades de una familia.

Los anteriores son algunos retos que deberán de enfrentar las autoridades de todos los niveles en Colima; independientemente de los signos partidistas, las autoridades de todos los niveles tendrán que coordinarse para enfrentar los problemas que adolece la entidad.

La situación es compleja y los gobernantes tendrán que responder a la coyuntura que vive Colima, para ello son necesarias políticas públicas profundas, que trasciendan e incidan en el bienestar colectivo. Veremos si las autoridades federales y locales son capaces de responder a la sociedad.


BREVE HISTORIA PARA CAMILA


Este año, la princesa cumplirá 13. Cada vez es más una señorita, poco queda de aquella niña de cabellos rizados que con su gracia sustituía la falta de aquellos dientes que le estaban mudando. Rescatando fotos de su primera infancia, nos topamos con una en la que aparece con Andrés Manuel López Obrador, debe ser del año 2013, cuando pocos creían en el tabasqueño. En aquel entonces, la llevé a una rueda de prensa y le pedí al entonces ex candidato presidencial que posara con la infantina. Ella, de ese momento, sólo recuerda que aquel personaje la abrazó con fuerza. Los tiempos han cambiado y yo lo compruebo siempre que observo a Camila, ella, su transformación, es mi manera de medir el tiempo, pero también mi felicidad y mi propio transitar por esta vida. El Aclas ganó su primer partido del campeonato, anda mal.