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Letras y números



JOSÉ ÁNGEL BRAMBILA LEAL

“¡Presidenta!, ¡Presidenta!”


Lunes 15 de Abril de 2019 7:42 am


“NO sirven para nada. Son mediocres y pequeños”. Así se refería Elba Esther Gordillo a quienes ahora están en el SNTE. En plena efervescencia política como la que se vive en el estado de Puebla, por la próxima elección extraordinaria para elegir Gobernador, tras la trágica muerte de Martha Érika Alonso y su esposo Rafael Moreno Valle, el pasado 24 de diciembre, la controvertida líder magisterial reapareció en un evento de los que a ella le apasionan, rodeada de reflectores, de apapachos y de sumisiones.

Al margen de que el dardo va directo a la dirigencia que encabeza Alfonso Cepeda Salas, líder nacional del Sindicato de Maestros, la maestra arrasa con todos los secretarios generales en el país y con todo lo que no tenga que ver con esa su ambición de recuperar la presidencia vitalicia que, según ella, por ley le corresponde, como se percibió en el encuentro celebrado con jóvenes de la organización Maestros por México, el pasado 7 de abril en Cholula, Puebla.

Los gritos de “¡Presidenta!, ¡Presidenta!”, retumbaban en el recinto, haciendo sentir a los presentes como si se bajaran de la máquina del tiempo que los hacía volver al pasado, con toda la nostalgia por la pérdida del poder, encarnado en esa pequeña mujer que hizo que varios Presidentes comieran de su mano, hasta que perdió su apuesta contra Enrique Peña Nieto, pagando las consecuencias con una temporada encerrada entre las paredes del Reclusorio Femenil de Tepepan, aunque nunca pisó una celda, pues siempre estuvo en el hospital de dicho centro, con todas las comodidades que el dinero puede comprar.

¿Tiene algún significado especial la presencia de Elba Esther en Cholula?, ¡desde luego que sí! Desde siempre se supo que Rafael Moreno Valle era hechura de la maestra y que con el apoyo de ella había alcanzado el triunfo en 2011, apoyo que también brindó a Martha Érika en la lucha de 2018, que culminó con la obtención de la gubernatura de Puebla, misma que sólo pudo disfrutar durante 10 días, hasta la caída del helicóptero el pasado 24 de diciembre.

Siempre se dijo que, para corresponder a los apoyos de la singular líder, Moreno Valle cabildeó para que abandonara el reclusorio de Tepepan y fuera confinada a su residencia de Polanco en diciembre de 2017, y luego, 8 meses después, fuera declarada inocente de los cargos que le habían fincado. Con esos antecedentes habrá que ver si Elba Esther tendrá alguna participación en la elección extraordinaria, en qué equipo jugaría y bajo qué reglas.

Sin embargo, más allá de estas elucubraciones y de lo cuestionable que puedan ser sus aspiraciones o ambiciones, es asombroso que a sus 74 años pretenda volver a tener el control del sindicato más poderoso del país, cuando lo que el país requiere es un gobierno fuerte, pero también una oposición enérgica, una sociedad civil participativa y, desde luego, sindicatos fuertes, pero que de verdad defiendan a sus afiliados y que sólo para ellos sean las conquistas y no para el enriquecimiento personal de sus líderes.

Dice Elba Esther que no tiene sed de venganza, sino de justicia y legalidad. ¿Olvidará que no pudo acompañar a su hija Mónica Arriola durante los meses que estuvo hospitalizada, hasta su muerte, en marzo de 2016? Quienes conocen a la maestra, dicen que así como sabe recompensar lealtades, no olvida fácilmente a quienes la atacan. “En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre”, eso decía el filósofo alemán Friedrich Nietzsche, y quienes la hundieron en la cárcel también deben de saberlo.

El evento de Cholula marca el regreso de Elba Esther Gordillo. No sabemos hasta dónde pretenda llegar y hasta dónde lo permitirá el gobierno actual. Lo que sí es seguro es que muchos no duermen sus noches completas, mientras otros se están relamiendo los bigotes. Algunos más sólo nos preparamos para los Días Santos. Amén.

PD. ¿Gusta opinar? Lo espero en Las Mentadas.


jbrambilaleal@yahoo.com.mx