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Más bien, ¡requetemal!



LUNES POLÍTICO


Lunes 06 de Mayo de 2019 7:39 am


MIENTRAS economistas consultados por el Banco de México consideran a la baja el crecimiento del Producto Interno Bruto, el presidente Andrés Manuel López Obrador insiste en que “vamos bien, muy bien, requetebién”.

López Obrador sostiene que “los conservadores” desean que la economía vaya mal. Dijo que “hasta apostamos y vamos a ganar la apuesta” a que la economía crecerá a ritmo promedio de 4 por ciento en el sexenio. Y todo eso se debe, según el Presidente, a la lucha contra la corrupción.

En tanto, el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, lamenta la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México porque afectó la confianza de los inversores en el gobierno. Constructor de la inicial relación con empresarios, Romo confía en que la confianza se recuperará. “La confianza va a seguir creciendo, que es el ingrediente más importante para la inversión, porque confianza es igual a certidumbre. Si esto sigue, el 2 por ciento (de crecimiento económico) lo vamos a tener; el 1.8 por ciento de este año no importa, estoy hablando de aquí a 6 años”, declaró a la revista Expansión, la más prestigiosa en economía y finanzas.

El de López Obrador ha sido el peor inicio económico para un gobierno desde 1994, cuando el secretario de Hacienda de Ernesto Zedillo, Jaime Serra Puche, provocó el “error de diciembre”. En el primer trimestre de 2019, la economía mexicana decreció 0.2 por ciento, que no ocurría desde Zedillo.

Por su parte, la Organización para el Crecimiento y Desarrollo Económico redujo su pronóstico de crecimiento económico para este año de 2 a 1.6 por ciento, y para 2020, lo bajó de 2.3 a 2 por ciento. La actividad económica al inicio de 2019 se vio afectada por el errático abasto de gasolinas, huelgas en las maquiladoras de la frontera norte y los bloqueos ferroviarios de la CNTE que perjudicaron el transporte de mercancías a ciudades y puertos.

Un factor de riesgo es Pemex. Una pesada deuda, la baja de la producción y exportación de crudo, la permanencia de un sindicato en manos de dirigentes corruptos, la suspensión de la subasta de contratos de explotación de yacimientos y el pago de altas tasas de impuesto de la petrolera al gobierno, lastran no sólo su rescate, sino a la industria y la economía nacionales. La industria ha entrado ya en recesión, señalan los especialistas.

Poco favorables, las condiciones de la economía global también repercuten. Estados Unidos no ha podido bajar tasas de referencia de los créditos; Europa se debate entre el Brexit, la recesión y los problemas de inmigración; Asia comienza a desacelerar el crecimiento.

Otro factor lo constituyen las medidas neoliberales del Gabinete Económico de Andrés Manuel: restricción de la inversión pública a niveles de nulidad y recortes al gasto corriente con miles de despidos en el sector público. Aunque en el discurso, el Presidente decretó “el fin del neoliberalismo”, en los hechos las recetas de los tecnócratas y neoliberales siguen aplicándose.

Asegura que “vamos requetebién” porque el peso mantiene una paridad cambiaria con el dólar a la baja. Sin embargo, eso se debe a que arriban al país capitales especulativos atraídos por rendimientos de 8 por ciento, que no se pagan en otros países. En cambio, la Inversión Extranjera Directa, que sí es productiva, ha dejado de fluir por desconfianza. No se han definido las reglas del juego y con sus discursos, López Obrador incrementa la incertidumbre y, por tanto, decrece la indispensable confianza de los inversores. Frases como “la inversión la vamos a hacer nosotros” (en referencia al Tren Transístmico, al Tren Maya y a la refinería de Dos Bocas, en Tabasco), desdeñando la inversión foránea, ahuyenta los capitales extranjeros y hace dudar a los nacionales.

La comida con Carlos Slim que tuvo López Obrador, tampoco fomenta la confianza. “En algunas cosas coincidimos; en otras, no”, dijo el Presidente, que antepone la política desde su perspectiva a la necesidad de alentar la inversión privada.

Combatir la corrupción es, sin duda, necesario, urgente y loable, sobre todo porque baja costos de inversión al ya no pagar sobornos. Pero es insuficiente por sí misma para detonar el crecimiento. La gente espera que haya empleo y mejore su ingreso. Los discursos, que cada día se gastan más en promesas a futuro, no dan de comer.

“La gobernanza del país es vista por los especialistas encuestados [por el Banco de México] como el principal obstáculo y preocupación para el crecimiento económico en los próximos 6 meses. Le siguen las condiciones económicas internas y las condiciones externas”, indica con acierto la revista Expansión.

NSJP, a revisión


TRAS 8 años de reformas legales, de capacitar a alrededor de 400 mil servidores públicos federales, estatales y municipales, y de aplicar una inversión federal de 21 mil millones de pesos, el 18 de junio de 2016 empezó a operar el Nuevo Sistema de Justicia Penal (NSJP) en todo el territorio nacional.

Entre las novedades del NSJP, destaca la oralidad de los juicios, la presunción de inocencia, el acompañamiento legal y reparación del daño a las víctimas, la conciliación en delitos menores, pero también y sobre todo, la aplicación de nuevos mecanismos legales y tecnológicos que deben observar policías preventivas o investigadoras, peritos, Ministerios Públicos, jueces y magistrados. Una falla en la integración de la carpeta de investigación, por mínima que sea, puede echar abajo una acusación grave, si así lo determina el juez, y generar impunidad.

Especialistas en la materia refieren que a casi 3 años de su entrada en vigor, el NSJP no ha funcionado como es debido porque no se capacitó de manera adecuada y suficiente a todo el personal del servicio público que interviene. A eso se agrega que en las corporaciones policíacas y en las Fiscalías Generales de los estados, principalmente, es común la rotación de personal, situación que afecta, porque muchas veces salen quienes ya tienen conocimientos de las disposiciones legales del Nuevo Sistema y entra gente sin preparación.

Al hacer un balance luego del primer año de su aplicación, el entonces presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Luis María Aguilar Morales, sentenció ante jueces: “Estamos aún en la etapa de las judicializaciones por pura flagrancia, de delitos de menor impacto y, en general, de cargas muy por debajo de lo que a estas alturas ya debería ser”.

Pero pasa el tiempo y ese problema continúa. Nada menos en Colima, el 29 de abril fueron dejados en libertad tres presuntos responsables del asesinato de dos personas en hechos que 4 días antes se habían registrado en la colonia Lindavista, en Villa de Álvarez. Policías municipales persiguieron y detuvieron a los probables agresores, los entregaron al Ministerio Público y éste a su vez al Juzgado, pero el juez de Control, Abelardo García Luna, los liberó porque consideró que la detención fue ilegal, dado que no existían más testigos, aparte de los policías que intervinieron.

Desde mediados de 2017, la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) hizo patente su inconformidad ante el entonces presidente de la República, Enrique Peña Nieto, porque el NSJP es una “puerta giratoria” que beneficia a los delincuentes y a su vez genera impunidad.

El tema se intensificó la semana pasada, cuando en Jalisco, el juez de Control, José Enrique Velázquez, dejó en libertad a un presunto delincuente porque la Fiscalía escribió mal la serie del auto que habría intentado robar el detenido, mismo que resultó ser jefe de plaza de Lagos de Moreno de un cártel del narcotráfico y que ya en libertad, buscó y asesinó al policía que lo había detenido, según la denuncia pública que hizo el gobernador Enrique Alfaro Ramírez.

“Desde ahorita y desde aquí le digo al Poder Judicial, con respeto, ya basta. ¡No más!”, dijo molesto el Mandatario jalisciense en conferencia de prensa. Y agregó: “El Gobierno del Estado, las policías y el Ejército no podemos solos, si los delincuentes que detenemos todos los días son liberados por el Poder Judicial, nunca vamos a acabar”.

Después, en la reunión de la Conago con el presidente Andrés Manuel López Obrador, el 30 de abril, Enrique Alfaro fue designado por el Mandatario de la Nación para que integre una mesa de trabajo donde se incluyan la SCJN, la Secretaría de Gobernación y la Consejería Jurídica del Gobierno Federal, para que se revisen posibles casos de corrupción del Poder Judicial en todas las entidades del país.

Aun cuando se trata de Poderes distintos y por tanto autónomos, como son el Ejecutivo y el Judicial, es necesaria la suma de esfuerzos de Gobernadores y del Presidente de la República para analizar, junto con magistrados y jueces, la delicada situación que impera en la aplicación del Nuevo Sistema de Justicia Penal, que a casi 3 años de vigencia, prácticamente a nadie tiene conforme, excepto a delincuentes que por fallas en su detención o en la integración del expediente, gozan de libertad y siguen delinquiendo a sus anchas.

Otro revés


EN un nuevo revés jurídico a las instituciones colimenses, el Juzgado Tercero de Distrito dejó sin efecto el nombramiento de Mario de la Madrid Andrade como magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado (STJE) y ordenó su remoción de ese cargo.

Además, el juzgador federal ordenó que “en un periodo razonable y debidamente justificado”, se realice un nuevo procedimiento para definir a un titular de la magistratura, pero esta vez conforme a los estándares de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

De la Madrid Andrade había sido nombrado por el Congreso del Estado, a propuesta del gobernador José Ignacio Peralta Sánchez, el 13 de julio de 2018. Sin embargo, unos días después, José Villalvazo promovió un juicio de amparo ante la justicia federal.

El quejoso argumentaba que al no emitirse una convocatoria para la realización de un procedimiento público, los Poderes Ejecutivo y Legislativo violentaron su derecho a la participación, tutelado por el artículo 1º de la Constitución y diversos tratados internacionales.

Dicho agravio fue respaldado por el juez Tercero de Distrito, quien refirió que en la elección de funcionarios judiciales, las instituciones responsables deben utilizar criterios iguales, lo que significa que los aspirantes participen en igualdad de condiciones.

También expresó que “la implementación de un mecanismo objetivo de selección permite garantizar que la sociedad cuente con funcionarios de excelencia, cuya elección se basa en un sistema riguroso que estudie la preparación de los aspirantes”.

Cuestionó que en el proceso de designación del Magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado no se emitió una convocatoria para la sociedad en general, la cual permitiera la participación en igualdad de condiciones a las personas interesadas.

Con base en todo lo interior, la autoridad jurisdiccional federal resolvió dejar sin efecto el nombramiento de Mario de la Madrid y ordenar que se realice un nuevo procedimiento, para el cual tendrá que implementarse un proceso de selección transparente y abierto.

Aunque los terceros interesados, en este caso De la Madrid Andrade, puede interponer un recurso de revisión ante el Tribunal Colegiado de Circuito, es previsible que la resolución quedará firme, toda vez que esa segunda instancia ya revocó el nombramiento de los magistrados del Tribunal de Justicia Administrativa (TJA), con idénticos argumentos y alcances de este nuevo resolutivo. La diferencia es que en el nuevo asunto se trata de un tribuno del Poder Judicial del Estado.

En este caso, la justicia federal no pone en duda la capacidad del magistrado Mario de la Madrid para desempeñar ese cargo, sino el procedimiento mediante el cual fue nombrado, dado que no existió apertura en el proceso de selección de perfiles.

No obstante la legislación prevé el mecanismo impugnado, por tanto estamos ante un ejercicio de interpretación que debería ser analizado por el Congreso del Estado, con el objetivo de evitar futuras complicaciones, agregando en el marco jurídico un proceso claro y completo para el nombramiento de funcionarios en los organismos autónomos.

El gobernador Ignacio Peralta y el Congreso del Estado aplicaron los preceptos que en la ley están previstos para nombrar a los magistrados del STJE; si ahora un juzgado federal dice que son inadecuados, tendrán que revisarse para que converjan con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y los tratados internacionales.

Mientras tanto, es deseable que Mario de la Madrid Andrade, un perfil con capacidad en materia jurídica, nuevamente participe en el proceso que deberá realizarse para nombrar al magistrado del STJE. La resolución del Juzgado Tercero de Distrito le permite inscribirse nuevamente y sería positivo que así suceda. De la Madrid Andrade es un jurisconsulto preparado y honesto. No reponerlo en el cargo sería desperdiciar el talento, conocimientos y cualidades personales.

Además, el Poder Ejecutivo y el Congreso del Estado deberán ser muy cuidadosos para cumplir con los parámetros de transparencia, equidad y objetividad que deben aplicar en estos nombramientos, según lo establecido por el resolutivo del Juzgado Tercero de Distrito.

Rumbo a 2021


EL escenario político en el estado cambió radicalmente tras los comicios de 2018 y los personajes que figurarán en la política en 2021 y años posteriores, por lo que nuevas figuras suplirán a otras que llevan varias décadas en la actividad y ya no tendrán oportunidad. Muy pocas personalidades seguirán en la brega.

De aprovechar el momento que vive, Morena tiene una buena opción de ganar la gubernatura y ser el primer partido político en arrebatársela al PRI.

Quien en este momento lleva la delantera y tiene todo para dominar la escena política local, es el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados y coordinador de los diputados federales de Morena, Mario Delgado Carrillo, como ya lo comentamos con anterioridad.

Sin duda alguna, es el colimense mejor posicionado en la política nacional al ser una de las piezas políticas más importantes del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Todo dependerá de su desempeño como coordinador de la fracción parlamentaria de Morena en la Cámara de Diputados y de fortalecer la estructura partidista en la entidad, para alcanzar ese objetivo en 2021.

En cuanto a otros abanderamientos, en el PAN no se ve a nuevas figuras que puedan pelear la candidatura a la gubernatura y es muy probable que, por tercera ocasión, sea Jorge Luis Preciado Rodríguez, y de serlo, seguramente volverá a perder.

Si cuando estuvo en su mejor posición a nivel nacional y en el supuesto mejor momento de su carrera política local, el hoy Diputado federal no ganó las dos oportunidades que tuvo en 2015 y 2016, mucho menos podría hacerlo en 2021, pues a su desprestigio personal hay que sumarle la crisis que enfrenta Acción Nacional en Colima y el país entero.

Preciado Rodríguez es un zombie político y si llega a la candidatura es por la falta de sangre nueva en ese partido, lo que también se debe en mucho al propio Jorge Luis, que con su manera excluyente de hacer política, se adueñó del partido desde hace años y no ha permitido el crecimiento de otros cuadros.

Otro político con posibilidades de competir es el alcalde de Colima, Leoncio Morán Sánchez, con las siglas de Movimiento Ciudadano. Es un político que tiene una buena base electoral, principalmente en la capital del estado y el primer distrito federal electoral, no así en el segundo distrito federal que poco lo conocen.

Leoncio Morán ha cambiado su estilo de hacer política desde hace algún tiempo. Ya no acude a la agresividad de antes y aunque en ocasiones tiene chispazos de beligerancia, es un hecho que hoy está más calmado y maduro, lo que le puede ayudar hacia 2021.

Además, está al frente de una de las principales administraciones municipales, que ha sido plataforma de la que han surgido cuatro Gobernadores del estado.

Cuenta con el apoyo de su partido, aunque no tiene una gran estructura en la entidad, por lo que debe trabajar mucho, principalmente en el segundo distrito federal electoral, específicamente en la costa.

Sin embargo, dentro del PAN, Locho tiene muchas simpatías y el respaldo de quienes en algún tiempo fueron sus compañeros de partido y han sufrido agravios de Jorge Luis Preciado.

Una de las claves para que Morán Sánchez se fortalezca, es el trabajo que pueda hacer con los ciudadanos. Tener un buen desempeño como edil y jalar el mayor número posible de votos de personas sin partido y de muchos panistas y hasta priistas, que a falta de un buen candidato propio, pueden decantarse por el de MC.

Si mantiene un rumbo fijo, no comete errores garrafales y logra aglutinar simpatías, Morán Sánchez será un serio competidor.

Del PRI poco se puede decir. Tras la debacle en 2018 sigue en la lona y no cuenta siquiera con una figura mediana que pueda crecer de aquí a 2021 para dar la pelea. Se ve difícil que en 2 años el tricolor pueda formar esa candidatura, pues no construyó ningún prospecto atractivo para el electorado.

El gobernador José Ignacio Peralta Sánchez incluyó en su Gabinete a escasas figuras políticas y hoy, a prácticamente 2 años de los comicios, no se ve quién pueda abanderar con posibilidades al tricolor.

Tampoco hubo trabajo partidista para fortalecerse y ningún militante destacó por mérito propio, como para crecer al grado de que se vea por ahora y en el futuro próximo como un candidato natural a la gubernatura.

Así se ve el panorama para 2021, donde si Morena hace bien las cosas tanto en el Gobierno Federal como aquí en la entidad, tiene amplias posibilidades de ganar el Gobierno del Estado de Colima.