Cargando



Despacho político



ARMANDO MARTÍNEZ DE LA ROSA

Señales


Miércoles 08 de Mayo de 2019 7:53 am


1.- La venta de automóviles nuevos cayó 10 por ciento en el primer trimestre del año respecto al mismo periodo de 2018. Una de las industrias pujantes del país, la automotriz, se enfrenta a una de las circunstancias económicas adversas más preocupantes en mucho tiempo: la pinza entre un mercado que decrece y la amenaza de la complicación de las exportaciones a Estados Unidos. A la vez, la reforma a la Ley Federal del Trabajo la obligará a subir los salarios casi al nivel que los de Estados Unidos en la misma rama industrial.

Si la industria automotriz mexicana se afecta o, peor, se desmorona, no sólo dejará una larga cauda de desempleo directo e indirecto, sino que arrastrará a otras manufacturas en la caída, como los proveedores de componentes (en Colima labora una empresa de esas), las acerías y otras conexas que dependen de la fabricación de vehículos.

2.- Contra los datos que alimentaron el optimismo de principios de año, en los dos meses recientes ha decaído la confianza del consumidor, según las mediciones del INEGI. Esto significa que los consumidores perciben un panorama negativo y temen que su capacidad de compra se debilite y se abstienen de compras de mediano y largo plazo, sobre todo a crédito. Por consecuencia, el mercado comienza a constreñirse y las ventas bajan. Es el inicio de un círculo vicioso: desconfianza en el futuro, abstención de consumo, constreñimiento de las empresas, nueva desconfianza. Y vuelta a empezar.

¿Qué observaron los consumidores que los desalentó, si apenas en enero el optimismo los invadía?

3.- También el INEGI percibe señales de una probable recesión de la economía nacional. No asienta que aparecerá, sino que llama a que un grupo de expertos y especialistas independientes analicen las tendencias de la economía y determinen el grado de riesgo.

Por su parte, las calificadoras internacionales –esas que desagradan al presidente Andrés Manuel López Obrador– refuerzan los resultados de sus análisis e indican que el crecimiento económico este año y el próximo será inferior a 2 por ciento. Dos son los factores determinantes. Por un lado, la escasa, casi nula, inversión federal en obras públicas e infraestructura (urbanística, de comunicaciones, productiva) se agrega a la desconfianza creciente de los inversores privados ante la incertidumbre de un gobierno que no acierta a establecer las normas de facto que aclaren a los capitales el futuro inmediato y mediato. No hay certeza. Por lo contrario, el Presidente la deteriora con un constante discurso ensimismado en sus propias obsesiones políticas.

4.- Pemex es un lastre. El combate al huachicoleo, necesario, por supuesto, oculta la verdadera tragedia de la petrolera. La desatención técnica, la corrupción y el saqueo internos, y la ordeña de dinero mediante los impuestos, la dejaron en quiebra. 

Bajaron las ventas de crudo. Se importa más gasolina. Se omite la acción penal contra Carlos Romero Deschamps y su pandilla delictiva.

Se cancelaron las licitaciones para la exploración y explotación privada de yacimientos petrolíferos. Gran parte de la esperanza de la recuperación petrolera de México son los yacimientos de aguas profundas. Ese es trabajo para capitales extranjeros asociados con mexicanos o con la propia empresa del Estado. Ni un metro se ha avanzado. Si se sueña con recuperar a Pemex para que en un incierto futuro lo haga por sí mismo, este gobierno no lo verá.

5.- Casi perdida, se dio la noticia en medios de la capital del país de la interposición de un amparo contra la cancelación del Aeropuerto Internacional de México. Podría tratarse de una mera aventura jurídica o de un intento de retracción del gobierno obradorista, que sería lo mejor: perder el juicio y dotarse de un argumento jurídico para regresar a la obra de Texcoco. Eso ante la mucha incertidumbre en la obra del aeropuerto de Santa Lucía, que no acaba de definirse más allá de la propaganda política. Técnicamente, le falta sustento.

Del proyecto del Tren Maya salió ya el primer tufo de corrupción. El responsable del proyecto ferrocarrilero en Quintana Roo pretendió hacerse de un contrato de mil millones de pesos para extraer y procesar el sargazo del Caribe, mediante una empresa familiar sin experiencia ni equipo, fundada apenas en noviembre de 2018. Lo denunciaron los empresarios del turismo de ese estado.

Al turismo, la actividad económica que ha crecido hasta alcanzar tasas de 8 por ciento anual, le ha puesto obstáculos el nuevo gobierno. Se ponen en riesgo empleos, divisas, inversiones y prestigio internacional. ¿Para qué? No se sabe. 

6.- La recesión de la economía no es inminente, se puede atajar o reducir sus efectos. Es importante trabajar ya en ese sentido ante la amenaza de una recesión global. ¿Lo entiende el régimen? Parece que no.


MAR DE FONDO


** “Humean en la vieja cocina hospitalaria/ los rústicos candiles... Madrugadora leña/

infunden una sabrosa fragancia lugareña;/ y el desayuno mima la vocación agraria.../

Rebota en los collados la grita rutinaria/ del boyero que a ratos deja la yunta y sueña.../

Filis prepara el huso. Tetis, mientras ordeña,/ ofrece a Dios la leche blanca de su plegaria./ Acongojando el valle con sus beatos nocturnos,/ salen de los establos, lentos y taciturnos,/ los ganados. La joven brisa se despereza.../ Y como una pastora en piadoso desvelo,/ con sus ojos de bruma, de la dulce pereza,/ el Aya mira en éxtasis las estrellas del cielo”. (Julio Herrera y Reissig, uruguayo, 1875-1913. El alba.)