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Sentido común



PATRICIA SÁNCHEZ ESPINOSA

Crédito necesario


Lunes 29 de Junio de 2020 7:37 am


ENTRE los múltiples mitos alimentados por las fobias partidistas está el de la deuda pública, que se ha satanizado en los discursos políticos para atacar las candidaturas de sus contrarios, sobre todo cuando éstos representan al régimen vigente. Se utiliza este concepto para condenar por igual a los Mandatarios locales o nacionales que han recurrido a ella en algún momento y endeudado a la población, sin hacer distinciones entre ellos, ni sobre las razones del adeudo, ni tampoco sobre cómo lo administraron.

Adquirir deuda pública no es algo bueno o malo per se. Aun y cuando no sea lo deseable, hay ocasiones en que resulta necesaria. Para poder decidir si ésta es positiva o negativa se deben de observar varios factores, como las razones para las cuales se pretende adquirir, la capacidad de pago, las tasas de interés, los antecedentes en el manejo de créditos, así como el nivel de transparencia de la administración. Por ello es que los Congresos de los Estados son los encargados de autorizar la solicitud de estos créditos, para que velen por el interés de la población y se aseguren de que el débito que se busca adquirir sea necesario, justo y transparente.

Precisamente para explicar las razones por las cuales el Gobierno del Estado busca solicitar un nuevo crédito, el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez ha mantenido diálogos con distintos sectores de la sociedad civil de Colima y ha respondido sus cuestionamientos al respecto. En dichos encuentros, Peralta Sánchez ha explicado que recibió la administración de manos de su antecesor con un fuerte monto de pasivos no bancarios de corto plazo y sin acceso al mercado crediticio por el mal manejo que se había hecho con las finanzas públicas, lo que se traducía en una falta de liquidez y de margen financiero.

Compartió que en sus primeros 3 años de gobierno logró mantener una perspectiva positiva de crecimiento en los ingresos programados, lo que le permitió pagar dichos pasivos y mejorar la calificación crediticia de Colima, pasando de estar en D, en junio de 2015, para colocarse en BBB, de acuerdo a Fitch, y BBB-, de acuerdo a HR’ Ratings, a partir de marzo de 2018, calificación que se ha mantenido hasta la fecha con ligeras variaciones, lo que significa que estas calificadoras consideran que el manejo de las finanzas ha mejorado y éstas vuelven a ser sujetas de crédito con mejores tasas de interés.

Sin embargo, el crecimiento en los ingresos del estado comenzó a disminuir a partir de 2019, al restringirse las participaciones y disminuir las aportaciones federales, regresando a Colima al nivel de ingresos que tenía en 2015, pero con las necesidades actuales. La situación se agravó en 2020 debido a la pandemia ocasionada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 y la crisis económica que ésta produjo, así como la caída en los precios del petróleo, lo que ha provocado un desequilibrio en las finanzas públicas, a pesar de las medidas implementadas de austeridad, combate a la corrupción y eficiencia administrativa.

Por estas razones es que el gobierno de Colima se ve en la necesidad de solicitar un crédito de largo plazo, para poder compensar esa disminución en los ingresos de la entidad y así poder completar la remodelación del Palacio de Gobierno, patrimonio de todas y todos los colimenses; terminar el edificio del C5i, con lo que aumentarían las herramientas para fortalecer el rubro de seguridad en el estado, y para el combate a la pandemia, que implica erogaciones que no estaban contempladas por tratarse de una situación de emergencia sanitaria.

No obstante, algunos personajes populistas han utilizado este tema como la manga del muerto, para desinformar y encender los ánimos de la gente, sobre todo de la que no entiende de finanzas y confía en sus palabras. Algunos de ellos lo hacen porque esperan llamar la atención de posibles simpatizantes para sus proyectos políticos, pero hay otros cuya intención es dificultarle las cosas al gobierno debido a que pertenecen a partidos de oposición y el éxito del Mandatario les dificultaría un cambio de régimen.

Este tipo de actitudes irresponsables se vuelven perversas cuando dichas celebridades gozan de cargos públicos y tienen injerencia directa en la aprobación o denegación de la solicitud del crédito, ya que en su interés por hacer que su partido triunfe sobre el instituto político del poder, puede poner en riesgo la integridad de los bienes de la entidad, así como la culminación de proyectos de rubros esenciales, como la salud o la seguridad.

El Congreso del Estado tiene la facultad y la obligación de revisar que el dinero del crédito se use para lo que se solicitó, y así evitar el desvío del mismo. Como representantes populares, se espera que cumplan con su promesa de cuidar del erario y el futuro financiero de la entidad, sin descuidar la situación actual, garantizando que exista el capital necesario para que Colima siga de pie, sin sacrificarlo para intentar lucrar políticamente con las consecuencias negativas de la falta de recursos.