Cargando



Escenario político



GABRIEL GONZÁLEZ CASTELLANOS

Clara distinción


Martes 11 de Mayo de 2021 6:43 am


LA lucha de clases se manifiesta en todas sus vicisitudes en nuestra entidad federativa, como resultado del proceso electoral que se escenifica, además, a lo largo y ancho de nuestro país. Es una lucha política sumamente estratégica, porque está de por medio el avance de la democracia popular encarnada en el gobierno de la 4T y los millones de seguidores regados por toda la República y allende nuestras fronteras.

Pero al mismo tiempo, resulta estratégica la elección para los colimenses, toda vez que, conforme se dan los eventos de lucha política en la localidad, el ciudadano podrá optar por continuar con los atavismos y lacras que los gobiernos autoritarios imponen, o en su caso, decidirse por la alternativa democrática que garantiza la transformación social que requieren las causas populares.

Con el desarrollo de la lucha política y con el notorio avance de las fuerzas progresistas de la sociedad, organizaciones partidarias que aparentemente muestran intereses disímbolos, han llegado a gestar una unidad con la cual confirman que el aparente interés disímbolo no es tal, sino que su esencia política es la misma: servirse del poder político y enriquecerse al amparo del poder, y servir de peones a un selecto grupo de dueños del dinero.

Por ello, las distintas candidaturas que ofertan las organizaciones partidarias, se significan en sintonía con las prácticas que durante muchos años realiza el partido político. Por un lado, actores políticos vetustos, insistentes en buscar el voto del electorado a través del engaño, de la mentira, de la diatriba, de la denostación y artero ataque al adversario político. Dichas prácticas sólo muestran bajeza y ausencia de ética.

No sólo hay políticos vetustos actuando de esa manera, sino que se han agregado, sobre todo en esa coalición presuntamente extraña que representa el conservadurismo, una camada de jóvenes actores políticos que se ubican en la misma sintonía de la mezquindad. Hay fidelidad, parece, a la vieja escuela de la corrupción, del nepotismo, de seguir el camino pernicioso de sus antecesores.

Por otro lado, las fuerzas progresistas en la entidad hacen una notable distinción en su práctica política, respecto a sus opositores. Se trata de difundir Propuesta, de mantener el respeto a la ciudadanía sin caer en las provocaciones y posturas contestatarias. Priorizan coadyuvar a incentivar la participación social, acudiendo directamente a externar la agenda de trabajo político que habrán de realizar al estar en el poder. Es muy significativo, porque de esa manera impulsan una cultura política en la sociedad tendente a que se involucren en la toma de decisiones de gobierno.

En la forma de hacer política, se encuentra la gran diferencia existente entre las fuerzas políticas en pugna. Mientras la coalición partidaria manipulada por los señores del dinero, acude al ataque sistemático contra el Gobierno Federal y contra lo que sea, mediante los procedimientos más putrefactos, las fuerzas progresistas transformadoras responden con más conciencia, con más organización y con mayor cercanía a lo que es el poder de las masas.

Sí, es verdad, esta elección intermedia es altamente estratégica, toda vez que nos encontramos ante un evento de alto contenido transformador como se muestra en todos los órdenes de la administración federal, que busca cimentar los beneficios que han llegado a la inmensa mayoría de la población y de recuperar para la Nación, lo que los tecnócratas entregaron al capital financiero en el curso de 36 años de gobiernos domésticos como corruptos.

Y sí, también para nosotros en Colima, es definitoria esta elección: el electorado optará por una continuidad de cacicazgo con las mismas corruptelas o decidirá por la transformación en sintonía con el gobierno de la 4T. Todas las encuestas respectivas afirman que Morena e Indira van a la victoria.