Cargando



?>

Crisis de inseguridad


A PHP Error was encountered

Severity: Notice

Message: Trying to get property of non-object

Filename: noticias/opinion.php

Line Number: 44

https://diariodecolima.com/" alt=" " class="img-responsive centerDetailNewImage"/>


A PHP Error was encountered

Severity: Notice

Message: Trying to get property of non-object

Filename: noticias/opinion.php

Line Number: 52


Jueves 10 de Febrero de 2022 8:42 am


EL estado de Colima atraviesa una de sus peores crisis de inseguridad en los últimos años, con múltiples hechos violentos que se registran en la zona conurbada de Colima y Villa de Álvarez, generando zozobra y psicosis entre la población.

Desde la madrugada del lunes, cuando una vivienda en la capital fue atacada por un comando armado, las ejecuciones, balaceras, levantones, descuartizamientos y apariciones de lonas amenazantes se han sucedido una tras otra, ante la inexplicable parálisis de las autoridades federales y estatales.

La actividad del crimen organizado se ha vuelto cotidiana y lo más grave, el gobierno de Indira Vizcaíno Silva no da muestras de reaccionar para proteger a la población y enviar un mensaje de fuerza que inhiba la presencia delincuencial en el estado.

El martes estuvo en Colima la secretaria de Seguridad Pública y Protección Ciudadana del Gobierno Federal, Rosa Icela Rodríguez Velázquez; sin embargo, de las decisiones tomadas durante su estancia se supo poco, además de que no hubo un cambio sustancial en las actividades policíacas luego de su encuentro con funcionarios estatales.

Trascendió en las últimas horas que la gobernadora Indira Vizcaíno Silva ha recibido amenazas de una de las organizaciones delictivas predominantes en la entidad, lo que sería muy grave en caso de confirmarse, aunque la Mandataria no ha emitido posicionamiento alguno.

En resumen, los colimenses enfrentan un escenario de total emergencia, se trata de un periodo de violencia sin precedentes en los últimos años, por lo que se espera una reacción proporcional a la delicada situación, misma que hasta el momento no se ha dado.

A pesar de contar con todo el apoyo federal, como ella misma lo ha señalado, Vizcaíno Silva no atina a proceder con el sentido de urgencia que la situación amerita; es tal la omisión que ninguna autoridad ha dado la cara en las últimas horas.

La sociedad espera que las corporaciones policíacas actúen con toda la fuerza del Estado, con los instrumentos que estén a su alcance, pero parece que tal expectativa no es compartida en la Casa de Gobierno, donde van y vienen los funcionarios sin definir una estrategia clara y contundente.

El estado se encuentra en un punto de no retorno; los criminales actúan a sus anchas y miden la capacidad de respuesta de las autoridades, por lo que si esa replica no aparece, se corre el riesgo de que la situación se salga de control, como ha sucedido en entidades como Tamaulipas, Michoacán y Zacatecas.

La población está alarmada y el espacio que no cubre el gobierno con un mensaje contundente y claro es sustituido por rumores, noticias falsas, especulaciones y decisiones tomadas a partir del temor, como la suspensión de clases en varias escuelas.

Ofende y enoja que el gobierno siga actuando como si no sucediera nada; tal parece que la estrategia es dejar pasar los graves acontecimientos para que la sociedad se acostumbre a vivir bajo fuego, siempre a expensas de la violencia, en un escenario inadmisible.

Ya es momento de que la Mandataria estatal enfrente su realidad y asuma sus responsabilidades; no se puede gobernar desde las redes sociales un estado incendiado, debe actuar con firmeza y la inteligencia necesaria para recuperar el control de la entidad.

Vizcaíno Silva debe pensar qué estado quiere gobernar. De las decisiones que tome en esta coyuntura dependerá la viabilidad y el futuro de su administración. Este podría ser un momento que marque su gestión de manera definitiva, para bien o para mal.


Baja popularidad


EN las últimas semanas, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha cometido una serie de dislates que ya le están cobrando factura, pues ha empezado a disminuir su popularidad precisamente ahora que se encuentra en la recta de la Consulta de Revocación de Mandato, lo cual le pega en la línea de flotación de su gobierno.

A 3 años en el poder, el Mandatario mantiene su política de dividir al país, pues en esa dinámica maniquea ha encontrado una veta de oro que considera le reditúa beneficios para él, para su partido Morena y para lo que ha denominado la Cuarta Transformación. Todos los días, en cualquier tribuna que pisa lanza sus mensajes para enfrentar a los “ricos malos” con el “pueblo pobre”. Pero no deja títere con cabeza, también se lanza contra los que él ha bautizado como la clase media “aspiracionista”.

Estos mensajes de odio han causado ya una grave fractura en la sociedad mexicana entre “fifís” y “chairos”, entre “conservadores” y “liberales”. La permanente pugna de los mexicanos es el combustible de su 4T y de su gobierno presidencialista que quiere hacerlo aparecer en público como nacionalista y republicano.

La popularidad del presidente López Obrador cayó casi 8 puntos este mes con relación a enero, esto según la encuesta de México Elige. Se reveló que la popularidad de AMLO había registrado su tercera mayor caída de la que tienen registro, al bajar 7.8 puntos porcentuales.

Sergio Zaragoza, director de México Elige, explicó que la considerable baja podría deberse a la inflación, el alza de la violencia y la difusión de un reportaje en que se mostró que su hijo José Ramón López Beltrán vivía en una casa rentada a un exdirectivo de una empresa contratista de Pemex.

Con esa baja, el promedio de aceptación del Presidente mexicano se ha mantenido alrededor del 65 por ciento. La aprobación presidencial es importante para la consolidación del gobierno ya que está vinculada con la aceptación que tendrán sus políticas.

Por otra parte, de acuerdo al TrackingPoll Aprobación de AMLO, publicado el 4 de febrero, el pasado 21 de noviembre el Presidente tenía una aprobación del 65.9 por ciento. Al 21 de diciembre, bajó a 64.5 y para el 4 de febrero cayó aún más al quedar en 62.8 por ciento.

La grave inseguridad que afecta a todo el país, sigue pegando en la popularidad del obradorismo que prometió pacificar al país y lejos de ello, la violencia se agudiza todos los días, además de que algunas regiones son ampliamente dominadas por el crimen organizado. Lo grave es que no hay políticas públicas ni estrategias definidas para por lo menos contener al crimen.

El Producto Interno Bruto (PIB) de México crecería 2.6 por ciento en 2022 y no 5 por ciento, según la Secretaría de Economía. Las expectativas de crecimiento de la economía mexicana difundidas por la dependencia están en sintonía con las de otras estimaciones, pero muy lejos del pronóstico del presidente López Obrador que hablaba de crecer hasta un 6 por ciento.

El empecinamiento que ha demostrado para ejecutar obras que no garantizan ser redituables, como el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el Tren Maya o la Refinería de Dos Bocas, también le ha perjudicado, pues amplios sectores de la población consideran que en lugar de derrochar esos miles de millones de pesos en esas fastuosas obras, debería invertirse en seguridad, salud y educación, tres temas en los cuales existen grandes rezagos.

La reforma eléctrica que busca impulsar ya empezó a generar problemas dentro y fuera de México, porque Estados Unidos, como principal socio de México, está cuestionando que se quiera modificar la ley para seguir produciendo energías sucias y contaminantes, cuando la tendencia mundial es hacia la generación de energías limpias.

López Obrador también mantiene un permanente frente de batalla con la prensa, ya que ataca con el Poder del Estado a los medios de comunicación y a los periodistas que se atreven a criticarlo a él, a su gobierno, a su partido o a sus hijos mayores. Aplica el clásico: “si no estás conmigo, estás contra mí” y, a partir de esa premisa, fustiga a la prensa amparándose en el derecho de réplica, pero en el fondo subyace que no tolera nada la crítica.

Al estar bajando en la aprobación a mediados de su sexenio, podría llevarse una sorpresa en la Consulta de Revocación de Mandato, pues si bien aún le alcanza para ganar esa contienda, no tendrá la alta votación que ha soñado.

Lo más seguro es que seguirá en caída libre en la aceptación de los mexicanos porque no se ve que pueda implementar en el corto plazo las políticas públicas necesarias para mejorar la seguridad, la economía y la salud en México.


Obras estatales


A diferencia de los últimos años del sexenio pasado, cuando los constructores locales casi no fueron tomados en cuenta para la realización de obras en el estado, generando una severa crisis en el sector, para este año han conseguido el 80 por ciento de obras que ha licitado la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona).

Se trata de un porcentaje amplio, por lo que es un respaldo favorable para el gremio. El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (CMIC) Colima, Carlos Maldonado Orozco, resaltó que no solamente han tenido la oportunidad de participar, “sino que la mayoría de las obras se han quedado en empresas colimenses. Ha sido algo de gran beneficio y son condiciones que no teníamos”.

Es importante que se considere a los constructores locales en la ejecución de los proyectos de mayor envergadura para la entidad, como ha hecho la Asipona, pues la derrama económica que se genera no es sólo para el sector de la construcción, sino para la economía de todo el estado, ya que el circulante fluye entre la población.

Así como las obras del sistema portuario dejarán beneficios para el estado, de igual forma se espera que pronto se reactiven los proyectos constructivos del Gobierno Estatal, pues hasta ahora no se ha realizado ningún anuncio al respecto, salvo muy a la ligera, pero sin especificar ni hablar de las licitaciones, como el caso de infraestructura educativa.

De acuerdo a Maldonado Orozco, para este año no viene un aumento significativo en obra pública estatal. “Esperamos que haya proyectos extraordinarios que puedan gestionar ante el Gobierno Federal para que haya más inversión en obra pública”, dijo.

En cuanto a los municipios, Manzanillo anunció una inversión de mil 500 millones de pesos en obras, recursos que están ligados a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu). Sobre ello, Maldonado Orozco destacó que así lo informó la alcaldesa Griselda Martínez, “más lo que desarrolla la Administración Portuaria Integral y eso puede venir a generar buenas condiciones para la industria de la construcción en el estado”.

En el resto de municipios sucede algo similar al Gobierno Estatal, tampoco se ha anunciado nada específico en proyectos de construcción, pero es importante que lo que se vaya a generar en el corto, mediano o largo plazo, se contemple y dé prioridad a los constructores locales, ya que representa empleo para la población e ingresos para las empresas colimenses.

Aunque apenas se están concretando los primeros 100 días de la administración estatal y van casi 4 meses para las municipales, se espera que en el transcurso algunas instituciones gubernamentales logren generar inversiones, como la Secretaría de Fomento Económico que hasta ahora ni actividad registra en el ramo.

Si bien la pandemia causó temor en algunos inversionistas y ahora la creciente inseguridad, es importante que las autoridades brinden certeza y se impulsen más programas de financiamiento de créditos blandos y facilidades en los trámites, para que se pueda atraer y generar más obra en el estado.


A la postre...


SIGUE siendo muy deficiente el servicio que se presta en los Centros de Salud del estado, principalmente en comunidades pequeñas de todos los municipios donde es permanente la queja de sus habitantes, porque no cuentan con lo necesario para ser atendidos en caso de cualquier enfermedad, mucho menos, en una emergencia. Con el cambio de Gobierno del Estado, en noviembre pasado, no se ha visto ninguna diferencia en esta materia. Sigue faltando personal para atender esos lugares, donde escasean los médicos y enfermeras en cualquier día, lo que se agudiza los fines de semana. Dicen habitantes de esas comunidades que pareciera que tienen prohibido enfermarse sábados y domingos, pues no hay quién los atienda y en caso de una emergencia, picadura o mordedura de algún animal, deben trasladarse a localidades de mayor tamaño donde haya un hospital.

Pero también en los centros de las urbes, persisten las quejas por falta de material, lo que genera que muchas veces se les pida a los pacientes que ellos mismos lo lleven para poder ser atendidos. Tiene mucho por hacer la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado para, en los hechos y no sólo en discurso, garantizar un buen cuidado de la salud de los colimenses.

Habitantes de Suchitlán y otras comunidades del municipio de Comala, lamentan que en estos tiempos de tanta violencia en el estado, se cuente prácticamente sólo con una patrulla de la Policía Municipal para auxiliar en cualquier problema. Dicen que es imposible que se preste el servicio que se demanda, pues sólo de vez en cuando ven a una unidad policíaca haciendo su rondín.

Hace falta mantenimiento en el libramiento de Comala a Suchitlán. Automovilistas denuncian que hay muchos baches y cuando logran esquivar alguno, es para caer en otros más. Lo mismo exigen que se cuente con alumbrado en esa vía, pues en las noches es muy peligroso transitar por ahí. De hecho, muchas personas prefieren pasar por el centro de Comala y la vía tradicional a Suchitlán, debido a esas deficiencias en el libramiento.

Es cada vez más frecuente que los colimenses enfrenten dificultades para trasladarse lo mismo a Manzanillo que a Guadalajara por los constantes accidentes en los que se ven involucrados tráileres que provocan bloqueos carreteros que duran horas. Si normalmente se calcula hacer 2 horas y media o 3 a Guadalajara, ahora se debe tomar en cuenta que para llegar a la capital de Jalisco, desde Colima, se pueden hacer hasta 4, 5 o más horas, debido a esos accidentes.

Como sabemos, el problema se agravó desde septiembre pasado cuando un deslave bloqueó la carretera libre y sigue cerrada, a pesar de que la SCT había informado que se reabriría en enero. Además, sigue inconclusa la carretera transvolcánica, una inversión millonaria parada desde hace años por conflictos legales con ejidatarios que no ha habido autoridad capaz de solucionar. Pasan gobiernos federales y estatales y lo único son promesas y fechas tentativas para terminar ese poco más de kilómetro y medio que falta por conectar. Es increíble que por ese litigio, tanto dinero esté desperdiciado y, lo más importante, se ponga el riesgo la vida de miles de automovilistas.

En cuanto a Manzanillo, ya es normal que colapse el tránsito para ingresar, también por tantos accidentes de camiones de carga.