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Combate a la corrupción, promesa incumplida



MARIO CÁRDENAS DELGADO (ACPE)


Viernes 05 de Agosto de 2022 8:43 am


DÍAS antes de iniciar su gestión presidencial, Andrés Manuel López Obrador advirtió en una entrevista que concedió al programa televisivo “Tercer Grado”, que durante su gobierno no habría perdón para los corruptos, “que ya no se perdone a nadie y que se pueda juzgar al Presidente, si es corrupto, a sus funcionarios, a sus familiares y que se destierre la corrupción para siempre. Que se acabe la historia trágica, horrenda de corrupción e impunidad”.

De haber cumplido este compromiso, lo que no ha sucedido en los más de tres años que lleva en el poder, sería trascendente, porque la promesa de combatir frontalmente la corrupción fue una de las que más votos le dio en las elecciones, y además tendría autoridad moral para obligar a los funcionarios públicos de los tres Poderes y  de los tres órdenes de gobierno a actuar honestamente.

Qué bueno que se acabaran la corrupción y la impunidad, que los recursos de todas las dependencias se administraran con eficacia, eficiencia, transparencia y honestidad, y quien no lo hiciere así fuere acusado, juzgado y castigado, sin que hubiera de por medio mayoría legislativa y órganos fiscalizadores solapadores, agentes del Ministerio Público que intencionalmente comenten violaciones al debido proceso para librarlos de la cárcel, y jueces extraordinariamente generosos a la hora de conceder amparos u obsequiar autos de libertad.

Pero da la casualidad de que muchos de los  funcionarios y representantes populares de Morena, o conversos por conveniencia a esta fuerza política, se formaron al amparo de los partidos que según AMLO integraban la “mafia del poder” y durante su trajinar adquirieron y practicaron mañas que les permitieron enriquecerse junto con familiares, socios y amigos. Dudo que estén dispuestos a cambiar. No lo han hecho y por lo visto no lo harán, al contrario, se han refinado. 

Eso está muy mal, porque al no actuar contra quienes han robado a los mexicanos, AMLO desacredita su propio paradigma y evidencia que una de las bases de su pretendida cuarta transformación es el perdón, el olvido y la impunidad para los corruptos, con lo cual defrauda a millones de mexicanos que creyeron en él.

Que no le tiemble la mano, Presidente, cumpla su promesa de actuar contra los corruptos, se la recuerdo ahora que estará en Colima. Le quedan poco más de dos años para hacerlo, y a Indira Vizcaíno, gobernadora morenista de Colima, más de cinco. Ojalá.


apuntesmario@hotmail.com