INDICADOR POLÍTICO

CARLOS RAMÍREZ
Denuncias sin pruebas
Miércoles 14 de Febrero de 2024 8:49 am
El asunto periodístico de la denuncia
política de Tim Golden contra el presidente Obrador sobre narcopolítica sin
presentar ninguna prueba, y la reacción del ex canciller Jorge G. Castañeda
para exigir que el acusado tiene que probar su inocencia, parece ser una
segunda versión de lo ocurrido con el corresponsal del The New York Times en
México en 1997, Sam Dillon, cuando acusó a los gobernadores Manlio Fabio
Beltrones y Jorge Carrillo Olea de estar al servicio del narcotráfico. Hace 27 años, Beltrones inició una
batalla política y legal contra el periodista y obligó al periódico a aceptar
que no existían pruebas legales para sostener la afirmación. Sin embargo, de
manera tramposa, el corresponsal se inscribió en los premios Pulitzer
presentando sus reportajes sobre narcotráfico en México; de manera poco ética,
Dillon le escondió la nota desmentida sobre Beltrones, hecho que restó mérito y
credibilidad a su galardón. Golden trabaja para el proyecto
periodístico Propublica que quiere rescatar la credibilidad de las denuncias
periodísticas, dirigido por Jill Abramson. La denuncia de Golden en el sentido
de que el crimen organizado había entregado millones de dólares a colaboradores
del entonces candidato López Obrador en 2006 fue publicada de manera audaz por
el periodista, quien se basó en supuestos documentos que señalaban esas
irregularidades, pero sin ninguna prueba concreta. La fuente de Golden fue la DEA,
agencia antinarcóticos que tiene su principal estación en México con muchos
agentes no registrados de manera legal ante Relaciones Exteriores y que se ha dedicado
en los últimos años a corromper funcionarios, policías y narcos para tratar de
obtener pruebas que pudieran revelar que el narcotráfico ha capturado
estructuras gubernamentales mexicanas. La tesis central de la DEA es versión
común en la comunidad política de seguridad en México, pero con pocos elementos
probatorios que pudieran generar acusaciones penales. Una cosa es que en el
ambiente político-periodístico mexicano se tenga la certeza de que el
narcotráfico ha corrompido hasta las altas esferas del poder, y otra, que no
existan las pruebas legales para proceder penalmente contra los acusados. El presidente Obrador desafío a la
presentación de pruebas, pero los dos aludidos, Golden y Castañeda, se basaron
en el modelo periodístico de Rosenblum: “no hay acusador ni crimen pero tú eres
culpable”.
Política para dummies La política es
el juego que todos jugamos.