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Anhelos de un México distinto



JOSÉ LUIS NEGRETE ÁVALOS


Jueves 02 de Enero de 2025 2:05 pm


EL final de un año 2024 fue inminente, no tan solo por el hecho de los 12 meses cumplidos por cada persona que asume, de distintas maneras, los proyectos y las metas que son diversas, junto a los buenos deseos previo al año 2025.

Esta misma situación se repite para la sociedad mexicana que lleva los anhelos y deseos colectivos a un punto necesario y justificable, en la realidad que acontece día a día, y la certeza de la riqueza cultural que se hace partícipe desde sus inicios, como una nación independiente que cuenta con las herramientas precisas para enfrentar los retos de la modernidad. un México de tendencias positivas hacia el futuro.

La pregunta vital que aparece ante este reto es: ¿cómo lograr los anhelos y deseos de un México distinto al comenzar el año 2025?

Para lograr este panorama es entendible que la participación social es un ingrediente totalmente necesario, es decir, el involucrarse en los asuntos que puedan llevar a lograr las metas y anhelos en común es más que una opción, y esto replica en lo que tantas veces se menciona en el colectivo de manera negativa.

El ámbito político, un ámbito donde muchas veces la credibilidad queda de lado, pues las respuestas nulas que afectan inevitablemente el desarrollo de las intenciones y el cumplimiento de las acciones, quedan en la lejanía fría y cruel de los intereses.

Por eso, una vez más la participación social es la respuesta inequívoca, no solo para la crítica como una reacción de la libertad de expresión, sino como faceta ideal para observar y actuar respecto a los alcances de los gobiernos. La política ya no debe responder directamente ideologías, debe responder desde su origen al trabajo colaborativo.

Es la única manera y la mejor respuesta para hacer que este 2025 pase de los anhelos y deseos colectivos a una realidad esperada, donde se dirijan los esfuerzos al Estado de Derecho, donde la tarea de las administraciones públicas responda a una sociedad agotada que, entre deseos de Año Nuevo, esconde inevitablemente el anhelo de un México distinto. Donde la tranquilidad recupere no solo los espacios públicos, las calles y demás elementos que fundamentan la precisa idea de ese Estado de Derecho, sino una idea de política que trasciende el simple discurso a los hechos que pesan mucho más, a la congruencia de las motivaciones sociales.

Por un año 2025 sostenido por la legitimidad.