Empresarios bajo riesgo
LUNES POLÍTICO
Lunes 06 de Enero de 2025 1:54 pm
La inseguridad que padece el estado de Colima, como resultado
de la actividad delincuencial, no solo se expresa en delitos como los
homicidios, el narcomenudeo y la extorsión contra la sociedad, sino que también
afecta a los sectores productivos como la industria y el comercio. De
acuerdo con el presidente de la Confederación Patronal Mexicana (Coparmex) en
Colima, Eduardo Sánchez García, más del 51 por ciento de las empresas locales
socias de dicho organismo han sido víctimas de al menos un delito en el
transcurso del último año. Los
delitos que más sufren los empresarios colimenses son el robo de mercancías en
tránsito (25 por ciento); extorsión o cobro de piso (16 por ciento); robo de
vehículo de la empresa (15 por ciento); delitos informáticos (12 por ciento),
fraude bancario (9 por ciento) y fraude al consumo (6 por ciento). Otro dato
alarmante, detalla Eduardo Sánchez, es que solo 10.4 de los empresarios
adheridos a la Coparmex piensan que el gobierno estatal cumple con la
responsabilidad para la cual fue electo, sobre todo en materia de otorgar
seguridad, combatir la corrupción y desarrollar infraestructura. Mientras
que, en el ámbito nacional, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(Inegi) reporta que, en 2023, 27.2 por ciento de las unidades económicas del
país fueron víctimas de algún delito, cifra que es superior a la registrada en
2021, cuando 24.6 por ciento de las empresas se vieron en dicha situación. Tales
cifras, sobre todo en Colima que se encuentra por encima de la media nacional,
deben ser preocupantes para las autoridades y quienes se dedican a la actividad
empresarial, pues la acción de la delincuencia pone en riesgo la viabilidad de
cualquier empresa. Sin
certidumbre y rentabilidad, ningún emprendimiento tiene futuro, no puede
existir un crecimiento del sector económico si en Colima, más de la mitad de
las empresas han sufrido delitos. Bajo esas condiciones habrá poco interés en
la inversión o la apertura de nuevos negocios. Hasta el
momento, ni el gobierno estatal ni los alcaldes que tomaron protesta en su
cargo desde el pasado mes de octubre han presentado una estrategia que limite
el impacto de la delincuencia en el sector empresarial, a pesar de que se trata
de una demanda de quienes se dedican a esa actividad. Los
ayuntamientos, sobre todo de Colima, Villa de Álvarez y Manzanillo, han
realizado esfuerzos para promocionar a sus respectivos municipios a través de
festivales y otros eventos; no obstante, será imposible conseguir resultados
óptimos si la seguridad no mejora en el futuro inmediato. Tiene que
existir un compromiso conjunto entre instituciones y sectores productivos, con
el objetivo de emprender una campaña integral de corte preventivo, toda vez que
muchos de los delitos en contra de unidades económicas ocurren por la falta de
información y conocimientos de las actividades delictivas. Solo con
el concurso de autoridades y empresarios podrá inhibirse la presencia de la
delincuencia en el ámbito empresarial. Corresponde a los gobernantes convocar y
presentar una estrategia que permita reducir la incidencia de robos y
extorsiones en la entidad, es una obligación que no pueden endosar a otros. Día
Nacional del Periodista El trabajo periodístico, al menos en nuestro país, se ha
convertido en una profesión de alto riesgo, donde quienes lo ejercen deben
enfrentar día a día hostigamiento y amenazas, eso en escenarios más optimistas. Y aunque
en México, cada año se conmemora el Día Nacional del Periodista el 4 de enero,
más allá de la celebración y la distinción que merecen quienes trabajan para
informar a la sociedad, la fecha se ha transformado en un recordatorio de las
condiciones difíciles en las que este gremio se encuentra, principalmente en
cuanto a desapariciones forzadas u homicidios se trata. Según
Reporteros Sin Fronteras (RSF), 30 por ciento de las desapariciones de
periodistas a nivel mundial en 2024, se registraron en México. Las cifras
aumentan en este rubro y las autoridades no han podido parar este problema,
relacionado directamente a la existencia de impunidad y la corrupción. Cada
desaparición es un ataque directo a la libertad de expresión. RSF
reportó también que, durante 2024, en el país, cinco periodistas fueron
asesinados, uno fue secuestrado y 30 se encuentran aún desaparecidos.
Actualmente, más de 650 periodistas están bajo protección. Aun así,
periodistas siguen levantando la voz, trabajando diariamente y de manera
conjunta para llevar información de calidad y fidedigna a la ciudadanía,
dándoles así herramientas para combatir la desinformación y buscar mejorar la
calidad de vida, lo que en ocasiones tiene un costo muy elevado para quienes
realizan estas labores a fin de construir una sociedad justa e informada. Es
lamentable que México se encuentre solamente detrás de Palestina y Pakistán en
la lista internacional de países más peligrosos para ser periodista.
Justamente, según datos de la Unesco, el último caso de 2024 incorporado fue el
de la periodista colimense, Patricia Ramírez González. Por si
fuera poco, además del contexto violento al que se enfrentan, los periodistas
mexicanos también deben combatir otros desafíos, como la baja oferta laboral,
los salarios poco proporcionales y la concentración de los medios en pocas
manos. Para muestra, el caso de Gustavo Macalpin, que fue despedido en vivo en
un programa matutino de noticias, y que después confesó desconocer las razones
de tal acción. Todos
estos factores conllevan un mensaje desalentador para la libertad de expresión
en el país. A pocos
días de la conmemoración del Día del Periodista, es pertinente reflexionar
sobre la importancia de su labor y de exigir un cambio para que la ciudadanía
siga recibiendo trabajo de calidad por parte del sector. Se espera que el
panorama cambie este 2025, y que las autoridades investiguen y sancionen a los
responsables de los ataques contra periodistas, que se fortalezca el marco
legal para proteger la libertad de expresión y se promueva una cultura de
respeto hacia los medios de comunicación. Y aunque
es responsabilidad del Estado garantizar su seguridad y crear las condiciones
necesarias para que puedan trabajar de manera libre e independiente, la
sociedad puede colaborar al valorar más el trabajo de los periodistas, y ser
consumidores críticos al tiempo que se apoya a medios independientes y
periodistas que arriesgan su vida por la información. Tradición
que perdura CADA
enero, el municipio de Ixtlahuacán se convierte en escenario de una de las
celebraciones más icónicas del estado: la Fiesta de los Santos Reyes. Con más
de 400 años de historia, esta festividad es un fascinante cruce entre lo
prehispánico y lo católico, donde la espiritualidad, la cultura y las raíces
ancestrales cobran vida. El
corazón de la festividad es La Danza de los Chayacates, cuyo nombre proviene
del náhuatl "xayacatl", que significa rostro o máscara. Estas
máscaras de madera, elaboradas artesanalmente, simbolizan la unión entre lo
humano y lo místico, evocando figuras llenas de significado cultural y
espiritual. Los Chayacates, vestidos con arpilla y portando estas enigmáticas
máscaras, acompañados de sus fieles perras, recorren las calles el 5 de enero
en busca del pesebre del Niño Dios, enfrentándose a diablos que intentan
desviar su camino. La danza,
cargada de simbolismo, refleja las creencias indígenas de la región mezcladas
con las tradiciones religiosas coloniales. Este ritual también busca
bendiciones para la cosecha, la recolección de frutos y la miel, mostrando cómo
las raíces prehispánicas y católicas convergen en una celebración única. Uno de
los momentos más emotivos es la representación del robo del Niño Jesús, con el
único fin de protegerlo del Rey Herodes, un acto que mezcla elementos de la
comunidad náhuatl con la historia cristiana. Al día siguiente, el 6 de enero,
los festejos continúan con una gran pastorela donde participa gran parte de la
comunidad, reafirmando el espíritu de unidad que caracteriza a esta fiesta. El clímax
llega con el ritual de la coronación de los Chayacates con pan, un acto
simbólico que se realiza frente a la iglesia, marcando el cierre de la
festividad. Este momento, además de ser profundamente espiritual, representa la
conexión entre generaciones y la continuidad de una tradición que sigue viva
gracias al esfuerzo de la comunidad. Celebraciones
como la Fiesta de los Santos Reyes en Ixtlahuacán son fundamentales, no solo
por su valor histórico y espiritual, sino también por su capacidad de unir a la
comunidad en torno a un sentido compartido de pertenencia y orgullo. En el
marco de esta celebración, partir la Rosca de Reyes es una actividad que
complementa la festividad con un toque familiar y festivo. Ayer, el
Ayuntamiento de Villa de Álvarez realizó el festival de La Mega Rosca de Reyes
de la Villa, en el Jardín Independencia, donde hubo show de payasos y de un
mago, así como música para toda la familia, sin dejar de lado la degustación de
la rosca. Las
tradiciones son el hilo que conecta el presente con el pasado, permitiendo a
las comunidades mantener viva su identidad cultural y transmitir valores,
creencias y saberes de generación en generación.
