Infortunado primer lugar
EDITORIAL
Martes 07 de Enero de 2025 2:00 pm
DEL estado tranquilo que anteriores generaciones conocían,
poco ha quedado. Desde hace tiempo, Colima se ha visto sumido en una espiral de
violencia que lo ha posicionado como el estado con la tasa de homicidios
dolosos más alta del país durante 3 años consecutivos. Este infortunado primer lugar que porta el estado, además
de innumerables vidas, lo cual es por sí mismo ya un hecho lamentable, ha
generado también un clima de inseguridad que afecta a la sociedad colimense,
sin distinciones. No sería posible señalar un solo factor como responsable,
pues esta situación es el resultado que involucra tiempo, estrategias que no ha
tenido los resultados esperados, y una ola de violencia que no solo en Colima,
sino a nivel nacional, va en aumento. Las cifras hacen este hecho más desalentador. Según el
Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Colima es
desde 2022 primer lugar nacional en homicidio doloso. Pasando de 115.39
víctimas de este delito por cada 100 mil habitantes, a reportar 117.64 en 2023.
Y aunque en 2024 se registraron 103.1 víctimas por cada 100 mil habitantes,
tasa menor que en los años anteriores, sigue muy por encima de la media
nacional, que es 21.01. En su Tercer Informe de Labores, la mandataria estatal
informó haber invertido más de mil 71 millones de pesos en seguridad en lo que
va de su gobierno; sin embargo, las cifras se encuentran muy lejos de lo
deseado. Fortalecer las instituciones encargadas de garantizar la
seguridad pública e implementar una estrategia integral de seguridad más
efectiva será la consigna para este año, si lo que se quiere es tener menores
números en cuanto a homicidios. A pesar de que no se ha visto inacción por
parte de las autoridades, no ha sido posible lograr un decremento más notable,
lo que se traduce en pérdidas humanas, un costo alto que sin duda marca la
historia de Colima.
Para combatir el problema, será necesario abordar la crisis
de violencia en Colima de manera colegiada, sumando esfuerzos de todos los
actores involucrados: Gobierno, sociedad civil y ciudadanía.
