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PUNTO CENIT



MAYRA EDITH MARTÍNEZ

Enero: la puerta


Miércoles 08 de Enero de 2025 1:54 pm


ENERO no siempre ha sido el primer mes del año en el calendario romano que se usa en México. Anteriormente, el primer día del año comenzaba en marzo; sin embargo, como en el mes de enero (el undécimo mes) los cónsules de la Antigua Roma asumían el Gobierno, Julio César, en el año 47 a. C., modificó el sistema y creó el calendario juliano, que fue modificándose de manera paulatina hasta llegar al que tenemos actualmente.

Nuestro calendario actual inicia con el mes de enero, el cual tiene su origen en la palabra en latín ianua, que significa “puerta”. En este sentido etimológico, podríamos decir que enero es la puerta que da abertura a una nueva temporada, un año que inicia y, con ello, un nuevo comienzo.

Enero tiene el poder de motivarnos a los cambios; psicológicamente detona una especie de reinicio de nuestra mente que nos impulsa a plantearnos nuevos propósitos, metas y a adquirir nuevos aprendizajes. Es el llamado “efecto del nuevo comienzo”.

Sin embargo, para poder abrir una puerta rumbo a una nueva temporada, es necesario que esta puerta se encuentre previamente cerrada. Para que llegue lo nuevo, debe dejarse atrás lo antiguo. Existe un principio dentro del gran libro que lo plantea de esta manera: “Ya no recuerdes el ayer, no pienses más en cosas del pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto”. (Isaías 43:18-19)

De acuerdo con este principio, es importante entonces poder dejar atrás las cosas pasadas, es decir, ya no recordar aquellas cosas del ayer que no nos permiten seguir avanzando, que probablemente nos lastimaron o dejaron una mala experiencia: las cosas negativas. Para poder liberarlas, es necesario soltarlas, perdonarlas y dejarlas ir, y ponerlas en el lugar correcto: en el pasado.

El pasado es el tiempo que ya sucedió y que, en una línea cronológica, ha quedado en el ayer. Dejar atrás el pasado, o como dice el principio, no pensar en el pasado, no se trata de negar u olvidar lo vivido, sino de reconocer que el pasado ya no nos define; es liberarse de aquellas cargas que fuimos acumulando y que no nos permiten avanzar con más ligereza y enfoque.

El principio concluye diciendo: “Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta?” Muchas veces, la gente está tan ocupada mirando hacia atrás, recordando esas cosas de antaño, que no se da cuenta de que la puerta de las nuevas oportunidades está frente a sus ojos, y esto les limita para tomarlas.

Basado en este principio, no importa lo que haya sucedido en el pasado; siempre podemos esperar una puerta que se abrirá para dar comienzo a una nueva temporada. Para ello, es necesario reflexionar sobre las experiencias pasadas, identificar los logros, aprendizajes y decidir qué cosas edifican y qué pueden ser parte de las nuevas metas y proyectos. Por otro lado, es importante identificar las cosas negativas del pasado que deben quedarse atrás para dejar espacio a lo nuevo.

Desde Punto Cenit, queremos invitarte a recibir este mes como la gran puerta que se abre a una nueva temporada, con sus oportunidades y desafíos, dejando atrás el pasado para recibir lo nuevo. ¡Pues ya está sucediendo!

 

Facebook: Mayra Edith Martínez

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