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¿Llegamos todas?



JULIA LICET JIMÉNEZ ANGULO


Martes 01 de Abril de 2025 8:25 am


LA reciente decisión de la Cámara de Diputados de rechazar el desafuero de Cuauhtémoc Blanco, acusado de intento de violación por su media hermana, ha generado una profunda indignación y pone en entredicho el compromiso del Gobierno y de las legisladoras de Morena con la justicia y la protección de las mujeres.

A pesar de la gravedad de las acusaciones y de la solicitud de la Fiscalía de Morelos para retirarle el fuero, la mayoría de los diputados de Morena, votaron en contra. Esta decisión es una muestra de impunidad y protección a figuras políticas acusadas de delitos graves. Incluso varias de las compañeras diputadas de Morena expresaron su desacuerdo y llamaron a sus colegas a votar en contra de desechar la solicitud de desafuero, enfatizando la necesidad de aplicar la perspectiva de género en estos casos.

Este episodio evidencia una contradicción flagrante entre el discurso feminista promovido por la presidenta Sheinbaum y las acciones de su partido. El lema “llegamos todas” pierde significado cuando, en la práctica, se protege a presuntos agresores en lugar de respaldar a las víctimas. La lucha feminista no se trata solo de ocupar espacios de poder, sino de cambiar las estructuras que perpetúan la violencia y la desigualdad. Proteger a un acusado político de intento de violación envía un mensaje desalentador a todas las mujeres que buscan justicia en un sistema que, una vez más, parece dar la espalda a sus demandas legítimas.

Como diputada, y por supuesto, como mujer, es indignante ver a las mismas compañeras del partido oficialista gritando la consigna “no estás solo” a un acusado, y permitiéndole subir a tribuna, como lo hizo una diputada, cediéndole la voz sin permiso de la Presidencia. Es simplemente incomprensible que el poder proteja más al acusado que a la víctima. Si es así con un caso público, ¿qué pueden esperar las demás mujeres víctimas?

En Acción Nacional estamos a favor de que cualquier acusación, sin importar quién sea el señalado, se investigue a fondo. Exigimos que se esclarezcan los hechos y que se escuche a las víctimas sin distinción. Por eso, junto con mi grupo parlamentario, voté en contra del dictamen que proponía negar su desafuero. Es mi prioridad que, como cualquier persona, el acusado se enfrente a la justicia.

La justicia debe ser imparcial y estar por encima de cualquier interés político; el acto cometido en la Cámara de Diputados por la mayoría es una respuesta al grito de las mujeres por justicia, y es claro: este Gobierno no está del lado de las mujeres, sino del lado del poder y la corrupción.

El PAN sí puede ver a los ojos a las mujeres de México con la certeza de que su voz es respetada, escuchada y defendida, sin importar quién sea el señalado.

¿Dónde quedó eso de “¿Llegamos todas”, y ese “Velaré por los mexicanos sin distingo”? Decían que habían roto el techo de cristal, pero la realidad es que Morena ha traicionado sus propios postulados y el discurso feminista que tanto presume. No pasemos del “yo sí te creo” al “yo sí te ignora” sin el menor remordimiento.

Una vez más, Morena demuestra que no está con las mujeres. Seguiremos alzando la voz por todas; la justicia debe ser imparcial.