Oportunidad para hablar del TEA

NATALIA ALFONSO ENRIQUEZ
Miércoles 02 de Abril de 2025 8:43 am
LA ONU estableció el 2 de abril como día para generar
conciencia sobre el Trastorno del espectro autista (TEA). Se estima que se
presenta un caso por cada 100 niños. Se trata de un trastorno del neurodesarrollo, y se le
denomina espectro porque abarca capacidades y necesidades variables, desde
quiénes pueden tener una vida adulta con independencia, hasta quiénes necesitan
ayuda y apoyo durante toda su vida. Una de las primeras dificultades que enfrentan las familias
es la falta de una detección temprana, lo que va retrasando las opciones de
apoyo. Tener un niño con TEA requiere un gran esfuerzo de la familia, sobre
todo porque la sociedad aún desconoce mucho sobre este trastorno y no se
convierte en un factor de apoyo; al contrario, es un elemento más contra el que
se debe remar. Además, en México hay pocas instituciones que apoyen a las
familias. La OMS exhorta a los gobiernos a comprometerse a adoptar
medidas de apoyo, que se generen políticas públicas adecuadas y que el sector
salud brinde apoyo a las familias. En los colegios se puede lograr un buen
trabajo de atención a los niños con TEA, ya que es un espacio ideal para que
los alumnos aprendan sobre inclusión, empatía, acompañamiento, equidad. Y es un
espacio en el que los niños con TEA pueden mejorar sus habilidades sociales. Pero esto requiere de capacitación y acompañamiento a los
docentes. Muchas veces, el agobio de tener grupos grandes y las exigencias
burocráticas desvían la atención de los docentes de lo importante. Los docentes pueden tener un papel relevante en la
inclusión de los niños con TEA a las aulas, solo que hay que proporcionarles
información, materiales y el acompañamiento necesario para que puedan crear
espacios adecuados en las escuelas. Los niños con TEA en un ambiente escolar requieren de un
entorno estructurado, indicadores visuales, fichas de trabajo que muestren la
secuencia de tareas a efectuar, fomentar la creación de un círculo de amigos
que puedan ser apoyo y guía, utilizar un lenguaje claro y directo de las
actividades a realizar, preparar al alumno para cambios de horarios o tareas
que se puedan presentar. La inclusión de alumnos con TEA en las aulas genera en el
resto de los educandos un crecimiento social, emocional y personal, debido a
que se convierten en seres humanos completos que desarrollan habilidades como
empatía, sentido de grupo, colaboración, adaptabilidad; y aprenden de la
satisfacción que se experimenta al apoyar a otros. Promover espacios inclusivos
en las escuelas nos llevará a mejorar el futuro de la sociedad.
*Socióloga, analista, especialista en educación