Licencia para robar
JULIA LICET JIMÉNEZ ANGULO
Martes 08 de Abril de 2025 1:23 pm
MIENTRAS festejaban que Donald Trump no consideró a México
en los aranceles recíprocos (a pesar de ya tener aranceles de 25 por ciento en
el acero, aluminio y en automóviles), en la Cámara de Diputados, Morena aprobó
dos reformas a las leyes de Obras Públicas y Adquisiciones, que son una
licencia para robar, para seguir haciendo negocios privados con dinero público,
que fue la característica en el sexenio pasado, violando reiteradamente la ley,
y que ahora estarán apegados a la misma, facilitando las adjudicaciones
directas que tanto les gustan y la ocultación de información sobre los
contratos. Con estas reformas, están sepultando la rendición de
cuentas y abriendo múltiples puertas a la discrecionalidad, debilitando los
controles institucionales y permitiendo adjudicaciones sin competencia,
favoreciendo la opacidad y el uso político del presupuesto público. Aumentar las adjudicaciones directas es la receta perfecta
para las “tranzas”. Esta reforma permite que las dependencias hablen
directamente con posibles contratistas antes de lanzar licitaciones. Así, habrá
negociaciones previas a puerta cerrada, lo que será una colusión disfrazada. Eliminaron también los requisitos para modificar los montos
y plazos de contratos, lo que significa que los costos pueden dispararse sin
justificación y convertirse en obras eternas, caras y mal hechas. Sustituyeron el “Compranet”, que tanto sirvió para exhibir
compras indebidas, por una plataforma bajo control del propio Gobierno, sin
transparencia ni mecanismos de participación ciudadana. Además, con esta reforma, se exime a la Fuerzas Armadas,
que ahora construyen de todo, y a la CFE de la aplicación de estas leyes cuando
se consideren “prioritarias” o “estratégicas”, lo que afectará aún más la
transparencia. Por eso voté en contra de estas reformas, ya que debilitan
la transparencia y legalizan la corrupción. Son un traje a la medida para que
los contratos públicos se manejen sin vigilancia, sin reglas y sin
consecuencia. En ese triunfalismo morenista dicen que la economía
mexicana está fuerte. De nuevo anunciaron el Plan México, con 18 buenos deseos
que son insuficientes para mejorar la economía de nuestro país. Contamos con la
mayor deuda pública en la historia de México que llegará a casi 20 billones de
pesos. Especialistas han advertido una expectativa de crecimiento de 0 por
ciento para este año. Este tipo de reformas, como la judicial, son un retroceso
democrático que afecta a nuestro Estado de Derecho y que ahuyenta las
inversiones que tanto necesitamos para generar empleos y mejorar nuestra
economía, y más en estos tiempos tan convulsos que estamos viviendo con la
guerra de aranceles. Por eso, las y los diputados del PAN presentamos un paquete
de iniciativas con apoyos y estímulos fiscales para proteger a nuestra
industria automotriz, y presentaremos una iniciativa de Ley de Impulso y
Emergencia Económica, para hacer frente a esta realidad tan complicada. Desde Acción Nacional, seguiremos defendiendo la
transparencia, la competencia justa y el uso responsable del dinero público.
Nuestro compromiso es con las y los mexicanos, no con el poder de unos cuantos.
*Diputada Federal y Presidenta Estatal del CDE del PAN
