RAZONES
JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ
El intento de golpe en la elección
Miércoles 04 de Junio de 2025 8:51 am
INEXPLICABLEMENTE, durante casi 24 horas, un fantasma
recorrió la de por sí fantasmal elección de integrantes del PJ. En la tarde del
lunes, una vez que quedó claro que Hugo Aguilar sería quien presidiría la SCJN,
porque era el candidato que había obtenido el mayor número de votos, comenzó a
crecer la versión de que por un tema de género esa posición le correspondía a
una mujer, y que entonces la presidenta sería Lenia Batres. Tanto se extendió la versión y tanto la dejaron rodar en el
INE, que, en la Mañanera, la presidenta no pudo o no quiso dar como triunfador
a Aguilar y dijo que era el INE quien decidiría quien encabezaría el nuevo PJ.
Apareció Guadalupe Taddei, la presidenta del INE, a decir lo que dicen la
Constitución y la ley: que el que presidirá la SCJN sería quien tuviera mayor
cantidad de votos independientemente de su género, o sea Hugo Aguilar. En realidad, el tema del género era y es una coartada para
acomodar muchas cosas al gusto de quien decide cuándo y dónde se aplica. Pero
más allá de eso, el intento de suplantar al ganador de una elección ya de por
sí cuestionada y raquítica en termino de votos y participación, fue uno más de
una serie que busca restarle poder a la presidenta Sheinbaum y desestabilizar
su administración. Son ya varios los intentos y todos tienen el mismo origen
político. El más notable, porque tuvo éxito, fue el reemplazo de la candidatura
de García Harfuch en la CDMX, ignorando el voto popular para darle esa posición
a Brugada. El otro fue el nombramiento de Rosario Piedra Ibarra al frente de la
CNDH, cuando ni siquiera había pasado el comité de evaluación y era evidente
que no era la candidata de Sheinbaum. Las iniciativas legislativas de la
mandataria, incluso en el tema de la seguridad o en el de no reelección y anti nepotismo,
no se terminan de aprobar o se hacen con cambios que modifican su sentido. De
esos sectores surgió el rumor de una ruptura en el gabinete de seguridad entre
García Harfuch y el general Ricardo Trevilla, tratando de debilitar a las dos
principales instancias de apoyo, personal e institucional, de la mandataria, en
un momento clave para la seguridad en el contexto de la compleja relación con
Estados Unidos. Los duros de Morena no quieren a ninguno de los dos, ni a
García Harfuch ni al general Trevilla, no quieren acabar con los abrazos y no
balazos y tampoco quieren al ejército mexicano. Si nos ponemos a indagar de dónde surgió la movilización de
la CNTE con una agenda que nada tiene que ver con la educación, descubrimos que
fue por una reforma que impulsó Martí Batres, y que echó para atrás la
presidenta Sheinbaum pero que ya había sido tomada como coartada por la
Coordinadora. De allí se agarraron, iniciado el movimiento en la ciudad de
México, para pedir, además, la derogación de la ley de pensiones de 2007 y el
aumento salarial del 100 por ciento.
Todas esas operaciones, y otras, tienen un sello tan
indiscutible como su objetivo. Me pregunto si en Palacio Nacional no lo ven, no
lo quieren ver o están esperando los tiempos adecuados para ajustar cuentas.
Como dicen, es pregunta.
