Elección sin sorpresas
JOSÉ LUIS NEGRETE ÁVALOS
Jueves 05 de Junio de 2025 7:35 am
Elección sin sorpresas JOSÉ LUIS NEGRETE ÁVALOS LAS diversas situaciones que suelen ocurrir de forma sorpresiva
muchas veces parecen no notarse con claridad al principio, sea el ámbito que
sea el factor que induce aquello que se presenta con inmediatez, puede no
tomarse en cuenta. El tema de la reforma al Poder Judicial y la intención de generar
las bases para que la población realizara un ejercicio de elección popular para
los cargos dispuestos en dicho proceso, para nada sería sorpresa o algo que
tomara por asalto lo cotidiano del Estado mexicano. Ese fue un argumento alentado por la fuerza política que ostenta
el poder actualmente, un argumento que fue sostenido con gran fuerza y
determinación por el llamado Plan C, una alternativa que permite el ejercicio
decisivo en la integración de este Poder. Un Poder que históricamente se había conformado y estructurado por
cuenta propia, en el espíritu de la división de Poderes, en el ejercicio
autónomo del mismo. En ese sentido, el cuestionamiento que se dirige es el
siguiente: ¿la elección del Poder Judicial fue un ejercicio ilustrativo del
panorama político o una sorpresa inesperada? La respuesta a toda pregunta siempre se sostiene bajo la
contundencia de los datos: después de la jornada electoral para votar por los
futuros ministros, magistrados y jueces, del pasado domingo 1 de junio, se
muestra que aproximadamente 13.5 por ciento de ciudadanos participaron en esta
jornada, con un inédito 87 por ciento de ausentismo, esto de acuerdo a cifras
oficiales emitidas por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Aún más allá de la consideración de distintas circunstancias,
preámbulos o escenarios descritos, lo cierto es que los datos ilustran un
panorama electoral distinto a otras ocasiones, en conjunto al desconocimiento
en la forma de efectuar el voto por la mayoría de los participantes, los
perfiles, inclusive las tareas que se desempeñan en cada cargo que estaba en
juego, todos y cada uno de estos factores fueron efecto y consecuencia del
resultado. Por tanto, 13.5 por ciento de participación deja mucho a la deriva,
dejando también al final de cuentas una sorpresa por esperar, una expectativa
en el ejercicio de los cargos dispuestos y del rumbo que los mismos puedan dar
para México, puesto que el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo, y ahora el Poder
Judicial, parecen encaminarse en el cruce sin retorno de un ideal político.
