ALGO MÁS QUE PALABRAS
VÍCTOR CÓRCOBA HERRERO*
UN MUNDO DESHUMANIZADO
Martes 10 de Junio de 2025 7:28 am
ALGO MÁS QUE
PALABRAS UN MUNDO
DESHUMANIZADO VÍCTOR
CORCOBA HERRERO HAY que superar la lógica de la pugna, del odio y de la venganza para
redescubrirse todos necesarios e imprescindibles. Por desgracia, cada día son
más los niños que soportan guerras o que son víctima de los enfrentamientos
entre sus progenitores dentro del propio hogar. Sin duda, liberarnos del dominio del mal o bajarnos del pedestal del vicio
nos corresponde a todos, para que reine el bien y la bondad en la vida, el amor
y la paz. Necesitamos vivir esa quietud que nos inste a repensar acontecimientos.
No podemos continuar así; hace falta custodiar toda existencia y rechazar las contiendas,
socorriendo a los que sufren y apoyando a los más perdidos, protegiendo nuestro
propio hábitat y resguardando a los más huérfanos. El blanco de los ataques se dirige hacia las personas más endebles, esto
es una realidad. No están a salvo ni en su morada familiar, mientras duermen en
sus casas o juegan al aire libre, estudian en la escuela o buscan atención
médica en los hospitales. Los datos estadísticos están ahí, en la mayoría de
los casos, las muertes y mutilaciones de chavales fueron causadas por el uso de
artefactos explosivos, incluso en zonas pobladas. Factores como el sexo, la edad, la discapacidad, el origen étnico, la
religión, la ubicación geopolítica y la situación económica, determinan
principalmente el riesgo de una criatura para que sea reclutado, la forma en
que es explotado y las violaciones que sufre. Desde luego, la forma más eficaz
de salvaguardarlos es eliminar su participación en los conflictos armados.
Sea como fuere, es necesario redoblar esfuerzos para proteger a los
millones de indefensos sin defensa alguna, afectados por la situación variada
de bretes, ya sean sociales o domésticos, comenzando por promover una mayor
conciencia personal y acabando por garantizar la rendición de cuentas. Es
imperdonable e inconcebible esta deshumanización e inhumanidad vertida, al ver
a multitud de impúberes comercializados, violados, asesinados y que nuestro
interior no se rebele y que nuestro sentido de dignidad tampoco se conmueva.
Ello representa una fuerte crisis de humanidad. La paz es un derecho de todos
los pequeños y una obligación de todos los mayores. Al fin y al cabo, lo que se le de a los niños
ahora, que son la esperanza del mundo, lo darán asimismo a la colectividad en
el mañana.
