ALGO MÁS QUE PALABRAS
VÍCTOR CÓRCOBA HERRERO*
SE SUGIERE PACIENTE DIPLOMACIA
Martes 08 de Julio de 2025 9:36 am
ALGO MÁS QUE
PALABRAS SE SUGIERE PACIENTE
DIPLOMACIA VÍCTOR
CORCOBA HERRERO NUESTRO mundo está cada día más afligido por problemas que nos afectan a
todos, lo que requiere de acciones concertadas e inclusivas, que nos hagan más
clementes y solidarios. A nadie se le puede negar la voz y mucho menos su
implicación, a la hora de afrontar esos desafíos internacionales. Nuestra primera tarea pasa por escuchar y considerarlo. Por otra parte,
nadie tiene la verdad absoluta para conjugar una vida que nos pertenece
colectivamente, lo que debe hacernos cuando menos reflexionar y entrar en
acción, sin obviar el paciente trabajo de la diplomacia, que consiste en
entenderse y atenderse mutuamente. Entre el aluvión de dificultades, enfrentamientos y reivindicaciones
contrapuestas, tenemos que buscar y rebuscar el modo y la manera de hallar el
raciocinio, favoreciendo el diálogo. Se pueden hacer muchos avances en la
resolución de situaciones aparentemente inexplicables a través de prudentes,
resignados y constantes esfuerzos diplomáticos, imbuidos en el respeto mutuo,
en la buena voluntad y en la sana convicción ética. Sabemos ya que repoblarse de odios y venganzas, es volver a vías que nos
destruyen. Sinceramente, las personas no nacen con rencor; la intransigencia se
aprende y, por tanto, hay que aprender a reprenderse a uno mismo, en vez de
desanimarnos. La belleza es un estado de ánimo que nos embellece si lo trabajamos a
pleno corazón. No olvidemos que el cambio climático está ahí, es una crisis de
salud, que nos llama universalmente a buscar soluciones nuevas e innovadoras. No
podemos hacer nuevas todas las cosas, demandamos de la presencia vinculante de
amistad, cooperación y plática al servicio de lo viviente. Saber rectificar es
de sabios, y el verdadero arte de la diplomacia, radica en no continuar con lo
hostil. En efecto, para la astucia una cuestión aplazada ya está resuelta. En
ocasiones, parece que las injusticias mundanas o las mismas crisis inhumanas,
corren más veloz que la capacidad de afrontar juntos estos retos. Seguramente precisamos otros ritmos más valientes, ante el
empobrecimiento del verdadero capital humano, el de la educación, la sanidad y
el estado de bienestar sistémico. Resulta preocupante que solamente pensemos en rearmarnos, en lugar de
pensar en donarnos para trabajar juntos: el medio ambiente, el futuro y la
fraternidad. ¡Qué hermoso sería redescubrirnos para trabajar por el bien común,
dejando a un lado contrastes y diferencia de puntos de vista! Al fin y al cabo,
uno es para los demás, el amor que todos buscamos.
corcoba@telefonica.net
