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La Deuda Pública Mexicana



ROGELIO SALAZAR BORJAS*


Jueves 07 de Agosto de 2025 8:22 am


La Deuda Pública Mexicana

ROGELIO SALAZAR BORJAS*

 

ENTENDIDO como un accesorio financiero de apalancamiento externo, la deuda pública se refiere a las obligaciones totales financieras del gobierno de un país, pudiendo ser nacional y/o internacional y es  una instrumentación de política fiscal cuya finalidad es  financiar el gasto público y cubrir los déficits presupuestales.

Son necesarias algunas condicionantes para la contratación de créditos tanto nacionales como internacionales. Es importante señalar que para acceder al mercado internacional de capitales se requiere de una buena calificación de la deuda soberana, ya que existen entidades certificadoras como Standard and Poors, Moodys, HR Ratings, Fitch entre otras. Que ponderan el comportamiento y variables de la economía en su conjunto.

Por lo tanto la capacidad crediticia también llamada rating, exhibe la calidad para hacer frente a su deuda, valorando el riesgo de impago y las condiciones de solvencia, de ésta manera se emiten calificaciones que van desde una triple AAA (Autentificación, Autorización, Auditoría) hasta la CCC que manifiesta un altísimo riesgo o moratoria expresa.

Las instituciones globales de crédito son el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, Gobiernos Soberanos y algunos Bancos Centrales. Por lo general se recurren a los dos primeros mencionados de manera más recurrente. Así como al Banco Interamericano de Desarrollo para la región Latinoamericana.

Prácticamente todos las naciones del mundo acceden a financiamiento internacional, destacan como los más endeudados Japón, Estados Unidos y Venezuela que llevan nivel de vida occidentalizado y por parte de los países pobres muy endeudados Angola, Bolivia y Burkina Faso; asi como una buena parte de economías africanas.

Los factores que contribuyen al endeudamiento generalmente son: el Déficit Fiscal que consiste en un gasto público mayor al ingreso nacional, Crísis Económicas, Proyectos de Infraestructura, Préstamos, Dependencia Económica de Sectores Vulnerables y un aumento de las Tasas de Interés.

En nuestro México, antes del arribo de la llamada 4T la deuda soberana entregada a la contabilidad nacional por la administración pública federal de Enrique Peña Nieto ascendió a  8 billones 87 mil millones de pesos. Un endeudamiento que se consideraría alto, por el manejo de los ingresos globales del sector gobierno que para el año 2018  rondaban por los 5 billones 236 mil millones.

Para este año 2025 el reporte de la Secretaría de Hacienda señala que el monto al primer semestre, de la deuda mexicana ésta se sitúa en 18 billones 820 mil millones de pesos, para un ingreso proyectado de los ingresos, exclusivamente Tributarios de 5 billones 297 mil  millones,  y a una estimación global en comparativa del 50 % del total del Producto Interno Bruto.

Esto  significa que nuestro endeudamiento histórico pasó a más de su duplicación  en  tan sólo casi 7 años , y en el horizonte de tiempo existirán compromisos de pago por lo que resta a este siglo XXI. Lo que sin duda generará presiones al gasto público en el futuro inmediato por el servicio de deuda o intereses y por pagos a capital.

 Para agregar un poco de dramatismo, el pronóstico del crecimiento de nuestra economía mexicana es de un desalentador 0.3 por ciento lo que nos lleva a un escenario acotado para la generación de recursos adicionales para el desarrollo, y pues como espada de Damocles las amenazas arancelarias de nuestro principal socio comercial siempre estarán a la vuelta de la esquina, como lo hemos anunciado.

Y aunque la autoridad hacendaria mexicana opina que el nivel de deuda es manejable según sus propios criterios, la realidad es que ese volumen crediticio sitúa a nuestra nación con un margen restrictivo como sujeto de crédito. Y nos acerca a ser una economía con alta dependencia del ahorro exterior.

 

*Miembro consultivo del Colegio de Economistas de Colima AC