Trascendencia y oportunidad
JOSÉ LUIS NEGRETE ÁVALOS
Jueves 07 de Agosto de 2025 8:21 am
Trascendencia
y oportunidad JOSÉ
LUIS NEGRETE ÁVALOS DENTRO
del desarrollo social, el argumento ideal para entender el papel de las
personas en condición de discapacidad se orienta básicamente en la tarea de la
inclusión, que fomente el fortalecimiento de un entramado legal enfocado en los
tratados internacionales, las leyes nacionales y aquellos reglamentos que
sitúan a la discapacidad en el proceso de las acciones, donde intervengan con
sensatez aspectos como la accesibilidad, la educación, la infraestructura, la
salud y claramente la participación en el acontecer diario. Las
barreras que limitan este ideal no solo se encuentran en en el sentido de los
documentos que orienten la comprensión de este grupo social, radica en la
importancia de generar espacios y herramientas que mejoren la calidad de vida,
que son fundamentales para determinar
ese desarrollo social, espacios de rehabilitación física, acompañados de otros
elementos que concuerden con la intención del ideal de inclusión. A
propósito de la colecta de Boteo Teletón 2025, es importante tomar en cuenta
que se realiza para la construcción del Centro de Rehabilitación e Inclusión
Infantil Teletón (CRIT) en Colima, y que, de lograrse la meta, será posible que
niños, niñas, y adultos con discapacidad, y entre ellos la atención a personas
que se encuentran dentro del espectro autista, tengan una herramienta
trascendente. El
cuestionamiento que se dirige a partir de esta oportunidad como un elemento
para las personas con discapacidad es el siguiente: ¿cómo complementar esta
trascendencia para el desarrollo integral de las personas en condición de
discapacidad? La
respuesta a este cuestionamiento se ubica paralelamente a la oportunidad de la
rehabilitación física a través del Centro de Rehabilitación e Inclusión
Infantil Teletón, y también en la observación coherente, real, y concreta de la
sociedad, comprendiendo a través de ello la importancia del respeto, la
tolerancia y la inclusión en torno a las diferencias, que trascienden más allá
de lo físico. Es
decir, se ubica en reconocer a las personas en condición de discapacidad como
entes garantes de derechos y obligaciones, en un contexto en el que no solamente
las instituciones de Gobierno sean conductores precisos del derecho a la
inclusión y a la toma de decisiones, hecho fundamental en el desarrollo social.
Por
supuesto, en el hecho se requiere de la acción y participación de todos y todas
como actores involucrados para lograr y orientar debidamente el ideal de
inclusión hacia una realidad, que pueda alejarse definitivamente de los
discursos vacíos.
