Cuello de botella
GABRIELA HELENA GÓMEZ BRUN*
Martes 12 de Agosto de 2025 12:33 pm
Cuello de botella Gaby Brun NO podemos dejar de manifestar la
profunda preocupación por el grave problema que representa el tráfico y el
desorden vial en esta ruta carretera. Moverse entre Manzanillo y Colima,
o en sentido inverso se ha convertido en un ejercicio de paciencia y cuidado
extremo. Lo que debería ser una carretera ágil y eficiente, hoy es un cuello de
botella que estrangula la movilidad, aumenta el riesgo accidental, frena la
productividad y amenaza la competitividad de todo nuestro estado. Esta carretera es la principal
arteria comercial de nuestro Estado, la cual conecta al puerto más importante
de México y Latinoamérica con la capital, así como con el resto del país. Sin
embargo, el caos para circular ha pasado de ser un inconveniente a convertirse
en un verdadero obstáculo para la actividad económica. Las afectaciones son claras y
tangibles. Este caos vial tiene consecuencias concretas: •Incremento en costos logísticos:
el tiempo de traslado se ha duplicado o incluso triplicado, generando
sobrecostos en transporte, combustible y horas hombre perdidas. •Retrasos en entregas y producción:
las mercancías no llegan a tiempo, afectando cadenas de suministro, compromisos
con clientes y exportaciones. •Menor competitividad: los tiempos
y costos adicionales nos restan capacidad frente a otros estados y puertos que
sí cuentan con infraestructura y flujo vehicular más eficiente. •Pérdida de oportunidades:
inversionistas potenciales perciben una falta de planeación y gestión en
infraestructura estratégica, lo que frena la llegada de nuevos proyectos. •Impacto en todos los sectores:
comercio, industria, turismo y servicios. Más que un problema vial El tema no es solo de tráfico: es
un asunto estratégico para el desarrollo económico del estado y del país. Si la
ruta que conecta al puerto más importante de México no funciona, toda la cadena
logística sufre y las oportunidades de crecimiento se reducen. Urgencia de soluciones reales No podemos seguir con parches
temporales. Se requiere una visión a largo plazo, inversión en infraestructura,
ampliación de carriles (no solo por partes), mejor señalización, gestión
eficiente del transporte de carga y coordinación efectiva entre los tres
niveles de gobierno. No podemos olvidar que el puerto de
Manzanillo es entrada y salida del comercio internacional, y su eficiencia
depende en gran medida de la conectividad terrestre. Un estado que no garantiza
movilidad en su principal eje económico compromete el desarrollo de todos sus
sectores productivos. Asimismo, representa la ruta
carretera de muchísimos empresarios locales tanto por citas, reuniones o envíos
de mercancías o insumos a comercios, restaurantes, etc del puerto y de la
capital. Como empresarios, necesitamos que
este tema se convierta en una prioridad absoluta de los tres niveles de
gobierno, con soluciones reales y de largo plazo, no solo medidas temporales. El desarrollo de Colima no puede
estar atado a embotellamientos. Cada día que pasa sin una solución es un día en
que perdemos competitividad, oportunidades de inversión y calidad de vida para
quienes vivimos, transitamos y trabajamos aquí. Resolver el caos vial Manzanillo -
Colima no es un lujo: es una urgencia económica, social y estratégica para
asegurar la sana convivencia entre sociedad y sector portuario. Nuestro estado
está creciendo y no se puede continuar solo “parchando” debemos trabajar en
conjunto por su futuro.
*Presidenta
de Canaco Servytur Colima
