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La cultura política en Colima



CARLOS ANTONIO CÁRDENAS ROQUE


Lunes 18 de Agosto de 2025 11:13 am


La cultura política en Colima

CARLOS ANTONIO CÁRDENAS ROQUE*


I/II

EN la víspera de un proceso electoral, la sociedad comienza a interesarse por las acciones de distintos actores políticos y sociales relevantes, para vislumbrar hacia qué cargo público le están tirando, como se dice coloquialmente. A partir de esas evidencias, la ciudadanía empieza a evaluar su trabajo y surgen comentarios como: “ese trabaja mucho”, “ese no hace nada”, “a ese no lo conozco”, “esos son nuevos”, “ese sí sabe”, etcétera.

Es cierto que los actores políticos buscan influir en esta percepción mediante estrategias, con el objetivo de hacerse visibles y transmitir la idea de que se está trabajando por las familias colimenses, con lo cual buscan incidir en el ánimo social. Algunos realizan un trabajo genuino; otros, simplemente mantienen una imagen que, en el fondo, carece de contenido, compromiso y conocimiento. Y así se van construyendo narrativas que se filtran en conversaciones y mesas de análisis, y el ciudadano comienza a tener un conocimiento más claro de quién es quién en el mapa político-electoral.

Colima no es la excepción al fenómeno. Aquí se suma un elemento adicional: la mitad de la población conoce a la otra mitad. Somos un estado con poco más de 731 mil 391 habitantes, lo que permite que muchos tengamos vínculos con aspirantes. Es fácil conocer su historia personal, académica y profesional, ya que con más de uno hemos estudiado, trabajado o tenido cierto grado de amistad o cercanía.

Sin embargo, incluso con ello, la percepción ciudadana puede cambiar de un día a otro durante el proceso electoral, debido a la intervención de grupos de interés que, mediante prácticas antidemocráticas, buscan desprestigiar al contrincante. Se inicia así una guerra de mentiras disfrazadas de verdades.

Si bien los hechos siguen siendo hechos, en este punto, ya enfilados hacia la elección, la percepción suele no validar argumentos; la opinión pública se deja llevar por lo que se publica y se difunde a través de medios masivos de comunicación, por lo que se dice de boca en boca o por lo que sale en televisión e internet.

La pregunta es: ¿cómo saber quién sí sabe y puede detentar un cargo público y quién es solo relumbrón? ¿A los colimenses nos interesa tener los mejores perfiles o la popularidad disfrazada de trabajo y compromiso? Por ahora no lo sé, y eso me preocupa. No estoy hablando de cómo votamos, sino de la percepción que construimos.

Creo que, aun siendo una sociedad pequeña, estamos muy fragmentados: 10 municipios con características únicas y distintos, cuyas necesidades sociales muchas veces los hace presa fácil del oportunismo.

Falta mucho para 2027 y la construcción de narrativas ya inició; no sé si eso ayuda a la cultura democrática. Lo que sí sé es que, como sociedad, debemos interesarnos en generar mayores oportunidades para hacer de Colima una tierra más próspera en todos los sentidos, y requerimos de las mejores mujeres y hombres, y no caer en el engaño del oportunismo disfrazado de eficiencia ¿Usted los alcanza a ver? Yo sí.


*Profesor de Educación Media Superior y Superior