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Una vez más, un regreso a clases



EDUARDO SÁNCHEZ GARCÍA*


Miércoles 20 de Agosto de 2025 12:32 pm


Una vez más,

un regreso a clases

EDUARDO SÁNCHEZ GARCÍA*

 

EL regreso a clases marca el calendario de miles de familias colimenses, pero no llega con alegría, sino con preocupación. Es ese momento del año en que el presupuesto familiar se estira hasta el límite: cuadernos, uniformes, inscripciones y transporte se llevan buena parte del ingreso.

Piensa en una madre o padre que entra a trabajar a las 8 am, mientras sus hijos inician clases a las 8:30, pero a las 12:30 ya están fuera de la escuela. La logística se vuelve un desafío, con costos que pesan incluso con las becas, mochilas y útiles que otorga el Gobierno. En Colima, como en todo México, el regreso a clases es recordatorio de que nuestra economía familiar y sistema educativo necesitan un cambio profundo.

El impacto económico es innegable. En 2025, el gasto promedio por alumno en escuelas públicas ronda los 6 mil pesos, 12.66 por ciento más que el año pasado. Entre útiles, inscripciones y transporte, muchas familias desembolsan más de 4 mil pesos, y el uso de tarjetas de crédito para cubrir estos gastos ha crecido 30 por ciento. En Colima, se espera una derrama de 108 millones de pesos por el regreso a clases, pero para el hogar promedio, implica sacrificar otras necesidades. Las becas y los programas de apoyo son un alivio, pero no cubren todo: los traslados diarios pueden costar entre 500 y mil pesos al mes, especialmente en zonas urbanas.

Las jornadas escolares agravan el problema. En México, los niños de primaria estudian unas 4 horas al día, 800 al año, menos que en países como EU, con mil horas anuales. Esto limita el aprendizaje y pone a los padres en aprietos, obligándolos a pagar guarderías o niñeras que cuestan entre 1mil y dos mil pesos al mes, o a ajustar sus horarios laborales, lo que reduce sus ingresos. Las escuelas públicas, además, enfrentan carencias serias: más de la mitad carecen de agua potable o baños adecuados, y muchas no tienen luz. En Colima, la situación es algo mejor, pero las escuelas rurales de Conafe apenas tienen lo básico, y solo 61 por ciento están adaptadas para estudiantes con discapacidad.

Aquí es donde las empresas tenemos una responsabilidad. Desde Coparmex en Colima, hemos impulsado el modelo dual, un sistema que une la educación con la práctica en empresas, formando jóvenes con habilidades que realmente necesita el mercado laboral. Esto no solo prepara mejor a los chicos, sino que alivia la presión sobre las familias y fortalece la economía local al proveer a las empresas de personal calificado.

El regreso a clases debería ser una oportunidad para crecer, no un peso para las familias. Los programas sociales son un avance, pero necesitamos escuelas mejor equipadas y modelos educativos como el dual que armonicen con las necesidades de hoy. En Colima, donde la inflación en educación aprieta, urge que gobierno y empresas trabajemos juntos para apoyar a las familias trabajadoras. Porque el timbre del regreso a clases debe anunciar progreso, no solo más preocupaciones.

 

*Presidente de Coparmex Colima