Aniversario de libertad
JOSÉ LUIS NEGRETE ÁVALOS
Jueves 18 de Septiembre de 2025 10:00 am
Aniversario de libertad JOSÉ LUIS NEGRETE ÁVALOS AL cumplirse el 215 aniversario del inicio de la Independencia de
México, es común observar en cada estado y municipio ceremonias que rememoran
el hecho histórico que da nombre y sentido a lo que hoy es nuestra nación. Este año, la celebración se distinguió por un hecho sin precedentes: por
primera vez en la historia, la arenga de los principales héroes y heroínas fue
presidida por la primera presidenta de México. Un acontecimiento de gran
relevancia para la vida democrática del país, que inaugura un capítulo novedoso
en el recorrido y evolución de nuestra tierra. Asimismo, durante la ceremonia del Grito de Independencia se resaltó la
participación femenina en la lucha insurgente, un aspecto que se hizo presente
también en el Desfile Cívico Militar del 16 de septiembre, a través de los
contingentes que rindieron homenaje a las mujeres protagonistas de aquel
movimiento histórico. La conmemoración del México independiente sigue siendo un elemento de
unión para los mexicanos y mexicanas. No obstante, es necesario plantear una
cuestión fundamental: bajo el entramado de las fiestas patrias, ¿qué sentido y
certeza ofrece la realidad actual, marcada por problemáticas que aún ponen en entredicho
el Estado de Derecho? La respuesta remite a desafíos persistentes en materia de salud,
economía y seguridad pública, temas que, como en el pasado, se convierten en
causas de lucha por la libertad. Hoy, estos ámbitos concentran complicaciones y
retos que limitan las posibilidades de un desarrollo pleno. A ello se suma la inestabilidad y polarización del entorno político, en
donde, la tarea y acción necesaria de quienes
asumen el poder, en cualquiera de los niveles, exige
reforzar su compromiso con la mejora social y evitar discursos que profundicen
las divisiones. Solo así podrá preservarse el espíritu de un México que, en
esencia, es libre desde hace 215 años. Sin embargo, las problemáticas actuales amenazan con debilitar el tejido
social y, con ello, la noción misma de libertad. El riesgo de la demagogia y la
falta de respuestas eficaces deterioran tanto la confianza ciudadana como la
solidez de las instituciones. Las ideas de libertad y justicia, conquistadas con sangre y esfuerzo
hace más de dos siglos, hoy se encuentran entre la espada y la pared. Las
limitaciones de los argumentos frente a la contundencia de los hechos tambalean
día a día el Estado de derecho de un país que celebra su independencia mientras
enfrenta desafíos profundos.
El gran reto, en los próximos años, será reconciliar la memoria
histórica con las demandas presentes, para que las Fiestas Patrias no solo
evoquen el pasado, sino que impulsen un futuro de certeza, justicia y verdadera
libertad.
