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Hacía dónde va la movilidad de Colima



CARLOS ANTONIO CÁRDENAS ROQUE


Lunes 29 de Septiembre de 2025 10:22 am


Hacía dónde va

la movilidad de Colima

Carlos Antonio Cárdenas Roque


HACE un par de semanas participé en el curso "Planeando la Ciudad Segura y Saludable", organizado por el Urban Cycling Institute en Ámsterdam, Países Bajos. Tuve también la oportunidad de ser ponente en un taller sobre participación social en la elaboración de políticas públicas.

El encuentro dejó numerosas reflexiones sobre cómo gestionamos nuestras ciudades y, sobre todo, el efecto de las decisiones gubernamentales en la integración urbana y en la manera en que nos desplazamos. Hablamos de diseño urbano, movilidad, transporte público, inclusión, género, seguridad y salud, entre otros temas.

Durante el curso experimentamos la ciudad sobre ruedas: nos movimos en bicicleta de manera constante. Ámsterdam es hoy un referente mundial en movilidad ciclista, aunque no siempre fue así. Llegó a padecer congestionamientos viales y ahora funciona como un laboratorio de políticas urbanas exitosas. Se estima que un 56  por ciento de su población utiliza la bicicleta como principal medio de transporte. Esto se debe a una infraestructura de 400 km de carriles para bici y al respaldo de decisiones políticas que han garantizado la continuidad de esta visión desde la década de 1970. La continuidad ha sido clave: estas políticas se consolidan y se fortalecen con cada generación de gobernantes.

Después de vivir esta experiencia, tengo más dudas que certezas sobre nuestra realidad en Colima. Toda mi vida he vivido aquí y he sido testigo de cómo hemos gestionado el crecimiento urbano. Hoy padecemos en primera persona decisiones de planeación que carecen de continuidad. Las ciudades se construyen con la visión política de cada gobierno y con los recursos que tiene a su alcance. Quiero pensar que todos nuestros gobernantes han querido lo mejor para nuestro estado, pero el problema es la falta de continuidad. Cada tres o seis años, parece que todo comienza de cero.

Si queremos apostar por una ciudad moderna, debemos comenzar por modernizar y hacer funcional el transporte público: los parabuses, las rutas de servicio, la frecuencia de las rutas. Garantizar un servicio de calidad para que pueda ser una opción real de movilidad para todas y todos. Hoy existen barrios, colonias y comunidades rurales donde los habitantes deben tomar hasta tres transportes distintos para llegar a un punto de nuestra ciudad.

Estamos construyendo una ciudad que prioriza el automóvil por encima de las personas. Espero equivocarme, pero el escenario a corto plazo que podríamos enfrentar, si no tomamos medidas conjuntas, incluye congestionamientos viales, mala calidad del aire, colonias alejadas de los servicios y colapso de la infraestructura urbana, entre otros efectos poco favorables.

Es urgente establecer un diálogo directo y permanente con los tres órdenes de gobierno. Debemos decidir hacia dónde queremos llevar a Colima y qué tipo de ciudad queremos construir. No bastan las “consultas”. Tristemente, son ejercicios dispersos para integrar los planes de desarrollo. Colima podría ser un ejemplo nacional en planificación urbana.

Podemos aspirar a una ciudad de 15 minutos: bien planeada, con servicios cercanos que eviten desplazamientos largos e innecesarios. Podemos modernizar y hacer funcionales nuestros parabuses, mejorar la red de transporte y priorizar la movilidad de las personas sobre los autos. Eso es lo mínimo que merecemos.

La pregunta es simple: ¿te gusta el rumbo que está tomando nuestra ciudad? A mí, no. Y creo firmemente en que podemos trabajar en ello.