Más cerca de Asia de lo que creemos
DAVID VILLARREAL ADALID
Martes 21 de Octubre de 2025 10:04 am
HACE unos días conversé con Salvador Suárez Zaizar,
director de GPerspective, y colimense convencido de que las mejores ideas para
transformar Colima se encuentran mirando al Oriente. En su propuesta “Buenas
Prácticas en Asia para Colima”, recopila experiencias exitosas de países en los
que ha vivido, como China, Corea del Sur, Singapur, Tailandia y Hong Kong. Salvador fue encargado de Asuntos Bilaterales de la
Embajada de México en China y director para Asia y Oceanía del COMCE. Hoy, como
empresario y consultor, promueve a nuestro estado en Asia, “entendiendo el
enorme potencial que puede florecer con una nueva visión”. Lo que más me sorprendió fue su capacidad de
traducir lo lejano en cercano. Cuando me describió el caso de Corea del Sur,
que impulsa a sus pequeñas y medianas empresas a conquistar mercados
internacionales, entendí que Colima podría hacer algo similar con sus
cafetales, su producción frutal o sus manufacturas. En China, por ejemplo, los parques industriales son
ecosistemas donde conviven el gobierno, las universidades y las empresas. No se
trata solo de construir naves industriales, sino de crear conocimiento, de
vincular a los estudiantes con la iniciativa privada y de fomentar una cultura
de innovación vanguardista. Colima tiene todo para crear este ecosistema. En su presentación señala los casos de ciudades
asiáticas que se preocupan por el espacio público: Hangzhou y Seúl, donde las
avenidas se planean con ciclovías, banquetas y parques, en los que la gente
percibe belleza y orden. Todo como parte de un modelo de desarrollo que se
traduce en bienestar social. Quizá el ejemplo que más me inspiró fue el de
Singapur, un pequeño país que hace apenas medio siglo enfrentaba desempleo,
escasez de vivienda e incertidumbre, y hoy es una de las economías más
competitivas del mundo. ¿Su fórmula? Meritocracia, pragmatismo y honestidad.
Una ética social que coloca el mérito por encima del nepotismo y la utilidad
por encima de la retórica vacía. De la visión de Salvador no percibo una propuesta
de copiar modelos, sino de “aprender a aprender” de otros. Mirar al mundo con
otros ojos. Adaptar las buenas prácticas a nuestra escala, con el talento y las
condiciones locales. Imaginemos, por ejemplo, una “Calle del Emprendimiento” en
Colima, como la de Beijing, donde convivan incubadoras, universidades y bancos. Por lo tanto, como titulé esta columna, estamos más
cerca de Asia de lo que creemos. No por geografía, sino por ambición. En cada
colimense que emprende, en cada joven que estudia, en cada productor que
innova, radica el mismo ímpetu que llevó a Corea del Sur a desarrollarse, a
China a erradicar la pobreza extrema, y a Singapur a ser próspero a costa de su
tamaño. Colima está en una posición envidiable: tenemos al
puerto más importante de México, que vislumbra a ser de toda América Latina con
la nueva inversión en el marco del Plan México. Nuestro pequeño estado podría
transformarse radicalmente si aprovechamos la coyuntura global y local,
pensando en grande, permitiéndonos ver más allá del mar, de los volcanes, de la
tuba y del pan. *Presidente de la Asociación de Egresadas y
Egresados de Economía UCOL
dvaeconomia@gmail.com
