El mundo digital sobre aviso
JOSÉ LUIS NEGRETE ÁVALOS
Jueves 23 de Octubre de 2025 12:01 pm
EL factor de lo inmediato, así como la intención detrás de ciertas
sorpresas, son los elementos que generan una reacción específica. Esto en
referencia a las propuestas de reforma o adición que surgen del Poder
Legislativo y que tienen como objetivo involucrar a la sociedad, ya sea
considerando el factor económico o mediante el establecimiento de reglas
novedosas en materia fiscal. Estas acciones trasladan disposiciones inminentes a contextos tan
diversos como el ámbito digital y a los elementos que describen y caracterizan
los entornos que forman parte de este. A propósito de la propuesta de adición del artículo 30-B del Código
Fiscal de la Federación (CFF), se solicita a las plataformas y negocios que
operan de manera digital proporcionar, en tiempo real y de forma permanente,
los datos de registro de sus operaciones, con el objetivo esencial de mejorar
la recaudación fiscal y evitar actos de corrupción. Esta propuesta ha generado una discusión inmediata ante los
posibles efectos de su aplicación, especialmente por la atribución de dicha
tarea al SAT. El cuestionamiento principal recae en
saber: ¿de qué forma puede garantizarse que la observación de los datos
digitales no sobrepase los límites que establece el derecho a la privacidad? En su sentido básico, la propuesta (que
busca un entorno de legalidad fiscal para las plataformas digitales) parece válida. Sin embargo, podría ser solo una
parte de un entramado de situaciones que, a futuro, afecten lo que define la
privacidad del ciudadano por encima de una aparente búsqueda de transparencia. El debate se centra nuevamente en las intenciones frente a las
acciones: garantizar que la disposición no exija más allá de lo necesario en
materia fiscal. Los límites deben trazarse de forma coherente con la lógica del
derecho a la privacidad, para evitar consecuencias que distorsionen la idea de
recaudación.
De lo contrario, podría convertirse en una propuesta que incentive
acciones contrarias a las esperadas, debilitando la intención de crear
proyectos digitales que impulsen la economía, el crecimiento social en ese
entorno y la confianza en el resguardo de los datos solicitados en tiempo real,
generando mayores dudas sobre su manejo.
