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LETRAS Y NÚMEROS



JOSÉ ÁNGEL BRAMBILA LEAL

¿FUE MONTAJE?


Lunes 10 de Noviembre de 2025 8:23 am



 

LA ciudadana francesa Florence Cassez e Israel Vallarta fueron detenidos en 2005 por secuestro. A ella la condenaron a 67 años y a Israel Vallarta a más de 300; sin embargo, 20 años después, el fiscal Gertz Manero declaró que hubo fallas en el debido proceso y ahora ambos están en libertad. El motivo principal de su liberación: las irregularidades procesales y el montaje televisivo realizado por Genaro García Luna, entonces titular de la AFI (Agencia Federal de Investigación).

Cuando en 1933 ocurrió el incendio del edificio del Parlamento alemán (hoy considerado un edificio histórico), el partido nazi aprovechó para proclamar que los comunistas planeaban un levantamiento. Por lo tanto, debían eliminarse las libertades civiles, lo que derivó en una legislación emergente que abolió muchas garantías constitucionales y allanó el camino para la dictadura de Hitler.

Son solo dos ejemplos de los efectos de un montaje. Dice el diccionario que “montaje” es aquello que solo aparentemente es verdad. Todo este preámbulo es para abordar el tema de la presidenta Sheinbaum y el sujeto que la rodeó con sus brazos e intentó besar su cuello, antes de que interviniera uno de los guardias de la mandataria, quien había decidido caminar hasta la SEP “porque era lo más rápido”.

Desde entonces, los debates están a la orden del día. Quienes dicen que fue un montaje argumentan que la mandataria decidió, de manera espontánea, salir a la calle y saludar a los ciudadanos, cuando apenas habían transcurrido 2 días del asesinato del alcalde uruapense Carlos Manzo. Que cómo es posible que, contando con un aparatoso equipo de seguridad, un hombre (aparentemente en estado de ebriedad o drogado) haya tenido la oportunidad de acercarse hasta la máxima gobernante sin que nadie del equipo pudiera impedirlo, y que fuera la propia presidenta quien le retirara la mano, sonriendo “como si lo conociera”.

Sin embargo, hay quienes piensan que ese sería un montaje grotesco, que ridiculiza la imagen presidencial, habiendo tantas maneras de implementar una farsa más difícil de cuestionar; como cuando el gobierno de EU, encabezado por Lyndon B. Johnson, publicó que unos destructores estadounidenses habían sido atacados por los vietnamitas en el Golfo de Tonkín, lo que autorizó la escalada militar en Vietnam.

Bueno, pero: ¿y Carlos Manzo? Nadie sabe con certeza si fue o no un montaje; sin embargo, si el objetivo era desviar la atención de su crimen, todo parece indicar que sí dio resultado, como por ejemplo este artículo. Pero, ¿cuánto puede durar un montaje frente a una realidad tan avasalladora como la de Michoacán?

¿Gusta opinar? Lo espero en Las Mentadas.

 

jbrambilaleal@yahoo.com.mx

 

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Quienes dicen que fue un montaje argumentan que la mandataria decidió, de manera espontánea, salir a la calle y saludar a los ciudadanos, cuando apenas habían transcurrido 2 días del asesinato del alcalde uruapense Carlos Manzo. Que cómo es posible que, contando con un aparatoso equipo de seguridad, un hombre haya tenido la oportunidad de acercarse hasta la máxima gobernante sin que nadie del equipo pudiera impedirlo, y que fuera la propia presidenta quien le retirara la mano, sonriendo ‘como si lo conociera’.