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LA EDUCACIÓN, MOTOR DE TRANSFORMACIÓN



EDITORIAL


Jueves 13 de Noviembre de 2025 1:59 pm


LA EDUCACIÓN, MOTOR DE TRANSFORMACIÓN

 

LA inauguración de la Conferencia Internacional ANUIES 2025, “Educación Superior para el Futuro: El Plan México como ruta de transformación”, en Manzanillo no sólo marcó el inicio de un diálogo académico de alto nivel, sino también una reflexión colectiva sobre el papel que la educación superior debe asumir ante los desafíos del país.

La gobernadora Indira Vizcaíno fue contundente al señalar que la formación profesional no puede quedarse en la inercia ni en el orgullo institucional: debe actualizarse constantemente y vincularse de manera efectiva con el sector productivo. Su llamado fue claro: para que la educación sea motor de transformación, debe unir ciencia, tecnología y una visión humanista que priorice la justicia social y el cuidado ambiental. No basta con formar técnicos o profesionistas competentes; se requiere formar ciudadanos con sentido ético y compromiso con su entorno.

Este enfoque de la mandataria coincide, aunque con matices, con la visión del rector de la Universidad de Colima, Christian Torres Ortiz Zermeño, quien planteó que la educación es “la fuerza más poderosa para transformar la realidad”. En su mensaje, reivindicó el papel de las universidades como arquitectas del conocimiento y como espacios donde se conjugan la innovación, la investigación y la formación de jóvenes con visión global, pero arraigados a sus comunidades.

Reconoció además el llamado del Gobierno Federal a las instituciones académicas para participar activamente en el desarrollo del país a través del Plan México, subrayando que la educación inclusiva, la ciencia y la sostenibilidad deben ser los ejes de esta transformación.

Ambos discursos, aunque pronunciados desde trincheras distintas -el político y el académico-, confluyen en una misma convicción: el futuro de México se juega en las aulas, los laboratorios y las mentes de las y los jóvenes.

La diferencia radica en el ritmo y la profundidad con que se asuma el cambio. Vizcaíno habla de urgencia y pertinencia; Torres Ortiz, de vocación y compromiso. Pero el reto es el mismo: transformar la educación para que deje de ser un discurso y se convierta, finalmente, en la columna vertebral del desarrollo con justicia social, sostenibilidad y humanidad.