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ESTACIÓN ESPERANZA



VLADIMIR PARRA BARRAGÁN

Golpe blando, oportunismo y retos de la 4T


Martes 18 de Noviembre de 2025 1:40 pm



LA marcha de la Gen Z del pasado sábado no fue un estallido juvenil espontáneo; fue un capítulo más en la estrategia de golpe blando contra Claudia Sheinbaum. Una movilización de sectores descontentos impulsada por líderes de la oposición. La periodista Viri Ríos, en El País, señala que el 68 por ciento de los asistentes pertenecen a la clase media-alta y no representan a los 33 millones de jóvenes mexicanos, sino a un segmento mayormente privilegiado.

Investigaciones periodísticas han demostrado que el dominio web de la “Generación Z” que promovió las protestas en México no fue orgánico, sino una creación de una agencia de marketing ligada al exdiputado del PRI José Alfredo Femat Flores, además de estar vinculada a personajes como Vicente Fox, Alito Moreno, Alessandra Rojo, Salinas Pliego y Claudio X. González.

La marcha se convocó alrededor de un tema sensible y legítimo: la inseguridad, un llamado al que la gente acude con buenas intenciones. Sin embargo, existe un oportunismo y politización del tema. En Colima se registran 40 por ciento menos homicidios que en 2021, según el SESNSP. No hay más inseguridad, pero existe una mayor percepción fabricada: el 73 por ciento cree que “todo está peor”, pese a que el Inegi reporta 1.2 millones de empleos formales creados, inflación controlada en 4.2 por ciento y pobreza en mínimos históricos de 36.3 por ciento. Otro ejemplo es la campaña para vincular al Gobierno con el narcotráfico bajo esa misma estrategia, un caso que resulta hasta irónico cuando el único sentenciado por ello es García Luna, durante el gobierno panista de Felipe Calderón.

Ante estos temas, el imperialismo opera con precisión quirúrgica. La NED y USAID financian ONG que capacitan a “jóvenes líderes” en técnicas de desestabilización. En México, los oligopolios mediáticos amplifican el relato: ocho de cada diez notas sobre seguridad son negativas, según Verificado 2025. Sus campañas de odio se replican en granjas de Coahuila, Jalisco y hasta Texas, dejando claro que la ultraderecha no debate, sino que fabrica realidades alternas.

La desesperación de las élites es fiscal y existencial: el SAT les cobra 1.2 billones en adeudos históricos de grandes contribuyentes, quienes disfrazan esa molestia como “preocupación juvenil” de la Gen Z. Pero en las calles, Claudia Sheinbaum mantiene 70 por ciento de aprobación (Mitofsky, noviembre 2025), porque entrega resultados concretos. Después de AMLO, es la presidenta más atacada, pero resiste porque el pueblo antepone resultados, no narrativas.

Como señalaba Pablo González Casanova, gigante de la sociología crítica, los procesos de transformación como la revolución cubana no son perfectos; están llenos de contradicciones, retos y dificultades. Y tiene razón: por eso hay que seguir avanzando la Cuarta Transformación de la mano de la gente. La auténtica Gen Z sabe que su futuro no está en las marchas financiadas por los que evaden impuestos, sino en un proyecto que responda a sus necesidades. La 4T continúa siendo la opción en la que encuentran más afinidad, avanzando con contradicciones, pero con rumbo.

Falta mucho por hacer y se requiere unidad, trabajo, organización y participación, sobre todo de las nuevas generaciones. Por eso, mientras las élites pagan bots, la Cuarta Transformación, encabezada por Claudia, construye bienestar para el porvenir, para las grandes mayorías y respondiendo únicamente a los intereses del pueblo de México.

 

*Director de Ciapacov