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LETRAS Y NÚMEROS



JOSÉ ÁNGEL BRAMBILA LEAL

¿Fracasó la Generación Z?


Lunes 24 de Noviembre de 2025 1:11 pm


VEAMOS: ¿Es verdad que fueron muy pocos los asistentes a la segunda marcha que organizaba la Generación Z? Sí, es verdad. ¿Es cierto que en el Campus Central de la UNAM, donde se había convocado para la marcha, no hubo un solo asistente? También eso es verdad. ¿El número de ciento cincuenta participantes en esa protesta es auténtico, ya que los podía contar todo el que quisiera? Pues sí, fueron ciento cincuenta los participantes en la marcha del 20 de noviembre, convocada por la Generación Z. ¿Eso significa que las demandas fueron un fracaso? En una cuestión como esta, la historia tiene registrados hechos suficientes como para debatir este planteamiento.

En 1930, Mahatma Gandhi abandonó su retiro religioso en Sabarmati y, como si fuese a dar un paseo por los alrededores, con sólo lo que llevaba puesto y su lathi (que no era sino su cayado o báculo de madera), acompañado por unos cuantos seguidores y unos periodistas, inició una marcha de aproximadamente 385 kilómetros hasta un pueblo costero llamado Dandi, ubicado en el mar Arábigo. Arribaron después de veinticuatro días, del 12 de marzo al 5 de abril, y en el transcurso del recorrido se le fueron sumando decenas de miles de indios dispuestos a desobedecer a las autoridades británicas, quienes tenían el monopolio de la sal y no permitían que ningún indio la tomara.

Durante la marcha, la policía propinó golpizas despiadadas, con palos y varas de madera, a cientos o quizá miles de marchantes, buscando que Gandhi y sus seguidores abandonaran su objetivo. Pero ocurrió que Webb Miller, un reconocido periodista estadounidense, premio Pulitzer, acompañó a Gandhi durante la marcha y estuvo informando al mundo entero lo que ahí ocurría, convirtiendo a Mahatma Gandhi en un héroe mundial.

Al final, el 6 de abril, Gandhi se metió al mar y, al salir, caminó hasta la orilla donde estaban los depósitos de sal. Tomó un puñado de arena rica en sal y lo levantó, pronunciando las palabras: “Con este sencillo acto sacudo los cimientos del Imperio Británico”. Ese acto de desobediencia atrajo la atención mundial y detonó la independencia de la India unos años después.

Esos ciento cincuenta marchantes de la Generación Z son muchos más que los que iniciaron la marcha con Gandhi. No se debe descalificar una protesta por la cantidad de quienes protestan; antes bien, las autoridades deben atender las causas que las originan, más allá del número de participantes.

La presidenta tiene experiencia en marchas y plantones, y alguna vez, por su edad y formación, formó parte de lo que entonces hubiese sido la Generación Z. ¿No sería más conveniente acercarse a los jóvenes y dialogar, reflexionar e incluso debatir con ellos?

Digo: ¡Todo sea por México!

¿Gusta opinar? Lo espero en Las Mentadas.


 jbrambilaleal@yahoo.com.mx