INDICADOR POLÍTICO
CARLOS RAMÍREZ
El 68 judicial se repite en el 25 Z/Bloque negro
Martes 25 de Noviembre de 2025 1:31 pm
NO se equivocaron quienes encontraron
referentes del estilo político del presidente Díaz Ordaz ante el movimiento
estudiantil del 68, ahora en las primeras declaraciones formales de la
presidenta Sheinbaum Pardo ante las movilizaciones de la Generación Z y la
violencia que estalló en las calles. Y no se trata de un asunto de
caracterización política manipulada, sino de que el peso de las palabras
presidenciales tiende a fijar criterios institucionales en todo el aparato
judicial. El 1 de septiembre de 1968, el presidente Díaz Ordaz fijó la interpretación
del movimiento estudiantil como una conspiración comunista estimulada desde el
extranjero, en tanto que la presidenta caracterizó desde Palacio Nacional la
movilización como impulsada por la derecha y la ultraderecha nacionales e
internacionales. En un análisis profundo que merece una
relectura en las actuales circunstancias de las movilizaciones callejeras, el
ministro retirado José Ramón Cossío publicó apenas en 2020 una investigación
desde el punto de vista jurídico sobre los conflictos estudiantiles desde hace
cincuenta y siete años: Biografía
judicial del 68. El uso político del derecho contra el movimiento estudiantil
(editorial Debate). Cossío tuvo la paciencia de revisar como
abogado cuatro averiguaciones previas que les abrieron a los estudiantes que
fueron detenidos en el 68; analizó desde el punto de vista jurídico la
aplicación de las leyes y se encontró con la conclusión jurídica de que a los
arrestados se les aplicaron argumentaciones políticas e ideológicas y no se
cumplieron con los requisitos de un debido proceso judicial. Los interesados pueden revisar las
veinticinco páginas del capítulo VI, titulado “Epitafios”. El proceso judicial
siguió el ritmo de averiguaciones previas, Ministerio Público, jueces y hasta
lo que llegó y no llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación. La indagación del ministro Cossío prueba
que el proceso judicial del 68 estuvo manchado, tergiversado e inducido por el
enfoque presidencial de una conspiración contra el Estado mexicano por una
ideología comunista, y todo el proceso que operó la Procuraduría General de la
República. El proceso judicial actual contra los
participantes en las dos manifestaciones (la pacífica y la violenta) del 15 de
noviembre quedó contaminado por la argumentación presidencial de que había sido
una movilización agresiva de la derecha y la ultraderecha nacionales e
internacionales. En ambos casos, en el 68 y en 2025, el marco jurídico quedó
atrapado en la tesis endeble de conspiraciones políticas de los detenidos, a
los que presuntamente se les estarían fincando acusaciones por daños en
propiedad ajena. Este es el riesgo que corre el proceso judicial contaminado
políticamente sobre los disturbios del 15 de noviembre. Política
para dummies:
la política es la
misma, aunque cambien los protagonistas que al final son los mismos. carlosramirezh@elindependiente.com.mx
@carlosramirezh
